Sofi Morandi: del adiós a 'Porno y Helado' al desafío de 'Las cosas maravillosas'
La actriz regresó al teatro con un reto: su primer unipersonal. Sobre la obra, la serie de Martín Piroyansky, el debut de Hairspray y algo más, charló con MDZ.
Sofi Morandi volvió al teatro con Las cosas maravillosas.
Alejandra LópezSofi Morandi sale de terapia, llega a su departamento y atiende el teléfono. “Fue una buena sesión -reconoce a MDZ Online-. Salgo contenta siempre que voy”. Le pone atención a la salud mental y es por eso que está convencida de que Las cosas maravillosas, el unipersonal que hoy protagoniza, es necesario.
La obra, cuenta, es la historia de una chica que, con total inocencia, a sus siete años empieza una lista de cosas maravillosas para ayudar a su mamá que tiene depresión. “Para un adulto, pensar que una lista de cosas maravillosas puede ganarle a la depresión es un poco naif. Pero ella lo hace para hacerla sentir mejor. Va pasando por distintas edades y no cae en el golpe bajo. Lo que importa es la lista que a ella la ayudó y le ayudó a hablar. Eso hoy es importante: gestionar lo que a uno le pasa con ayuda de otro y saber que hay cosas de la vida que a todos nos afectan pero que hay una luz al final del camino. Por eso es necesaria la obra, porque salís esperanzado”.
Te Podría Interesar
No solo es necesaria, dice, también es tierna y hermosa. Ya le gustaba antes de que le llegara la propuesta y fue a más de una función. “La vi por primera vez con Peter Lanzani y después, un montón de veces más. Porque lo que tiene de lindo es que cambia según el narrador. La vi con Franco Massini, Victorio D’Alessandro, Natalie Pérez y Fernando Dente. Lo que más me gustó de la primera vez es que el libro funciona, es hermoso… habla de la ternura. El público es parte fundamental de la obra. No quiero spoilear, pero eso me gustó y cuando fui por primera vez no sabía que iba a pasar eso. Es una experiencia teatral”.
Y Morandi tenía la ilusión de, en algún momento, ser ella la narradora. Por eso, no dudó cuando le propusieron ser parte de este espectáculo que lleva más de tres años en cartel y que dirige Mey Scápola. “Dije que sí. Sin pensarlo, porque cuando uno piensa mucho en hacer un unipersonal, creo, el miedo te frena un poco”.
- ¿Qué evaluás antes de aceptar un nuevo proyecto?
- Mucho el momento en el que estoy, las ganas que tengo de hacer. A mí me gustan muchas cosas y voy experimentando. Me escucho mucho y veo para qué estoy en ese momento. El musical es algo que me encanta y me fascina, pero yo ya venía de hacer un musical en 2023, entonces tenía muchas ganas de actuar o de hacer cine y por suerte grabé Porno y Helado. Y en este caso venía de un año que un poco me lo tomé. A nivel personal viajé mucho y me tomé como un break los primeros seis meses, algo que nunca había hecho. Y la segunda mitad del año grabé la serie y empecé con los ensayos de la obra. Estaba como para volver al teatro con algo nuevo, algo que nunca había hecho. Me gusta incomodarme y es un personaje que pasa por lugares por donde nunca pasé. Siento que son desafíos lindos. Me gustan esos sacudones, no sentir que caigo en una rutina. Y también aceptar que me gustan muchas cosas, pero que todo a la vez no se puede hacer. No es que todos los años hago cine y comedias musicales. Es imposible.
- Porno y helado cierra un ciclo con su tercera temporada. ¿Cómo te sentís con eso?
- Ay, la verdad que súper nostálgica. Creo que es más un punto suspensivo, pero bueno, en principio es la última. Hoy, hacer tres temporadas de una serie es casi impensado. Así que es un proyecto con el que estoy muy agradecida, tanto en lo artístico como con el equipo humano. Van a ser ya como cinco años que compartís con la misma gente. Los personajes van creciendo y pasan por distintas cosas. Hay como medio un paralelismo entre los personajes y nosotros en la vida. Cada vez tenemos más confianza. Esta última temporada fue como una especie de viaje de egresados, porque la grabamos en Uruguay y fueron dos meses grabando afuera, donde estás lejos de tus amigos, de tu familia y se arma algo muy lindo con el elenco.
- ¿Alguna anécdota que tengas de camarín o entre toma y toma que todavía te haga reír?
- Ay, tengo varias… hay varias y las que no se pueden contar mucho (risas). Son muchas horas grabando y en cine por ahí estás un minuto y medio haciendo una toma y diez horas libres. Estábamos en uno de esos baches largos, en la primera temporada que se grabó en pandemia y si bien Uruguay estaba más abierto que Argentina, estábamos con barbijos, nos hisopaban todos los días… Todo lo de ese mundo apocalíptico tremendo. Estábamos todos bastante perseguidos. Pasó que en ese bache, estaba al lado de Martín Piroyanski y me puse una manteca de cacao y se la presto y le digo: “ay, viste qué rica que es, es de frutilla”. Él me dice: “¿cómo de frutilla?”. La huele, no siente nada y me dice: “ay, no siento nada”. Se empezó a paranoiquear mal y era joda. No era de frutilla, era solo para que pensara que no tenía olfato. Lo dejé un ratito sufriendo y después le dije que era un chiste.
- ¿Qué se sabe del estreno de esta última entrega de la serie?
- Ojalá sea este año, pero bueno, como todo este año, seguramente será después del Mundial. Pero todavía no hay fecha.
- ¿Cuál es tu sabor de helado favorito?
- Chocolate blanco, muy de niña.
- Decías que te encanta el musical y ahora vas a estar en Hairspray. ¿Cómo te estás preparando?
- Me encanta volver a hacer un musical y Hairspray es un musical que me toca en lo personal porque lo hice cuando yo estudiaba teatro musical en Neuquén. Me lleva a recuerdos re lindos de mi escuela de teatro, de mis inicios en el musical y de mi grupo de amigos. O sea, las canciones las conozco de arriba a abajo. Es un musical muy divertido de hacer. Así que nada, con la responsabilidad y el entrenamiento que lleva a hacer un musical, desde lo físico, por las coreografías, hasta lo vocal, entrenando como para ponerme al día. Tengo mucha expectativa del proyecto, va a ser una apuesta grande. Está Damián Betular debutando en el teatro y siento que nos vamos a divertir mucho.
- Y Fer Dente en la dirección, con el que ya trabajaste antes también.
- Si. Lo admiro como artista y me encanta lo que está haciendo en su carrera como director. Siento que la está llevando re bien y que está, en principio, generando, haciendo, que es re importante hoy. Y se agradece siempre tener un musical en cartel.
- ¿En qué momento de tu vida sentís que estás hoy?
- En un momento de poder mirar para atrás y ver todo lo recorrido hasta ahora. Agradecerlo y disfrutarlo y dejarme sorprender de lo que vendrá. Estoy como en un momento un poco más tranquila, quizás. Como que estoy más confiada. Ya se cumplieron diez años desde que empecé a trabajar en Buenos Aires. Cuando empezás a trabajar, estás como aprovechando cada oportunidad, sin parar. Es el momento para eso. Ahora siento que es el momento de disfrutar un poco del camino recorrido. Y seguir haciendo, obviamente, pero teniendo una conciencia de eso, de todo lo logrado hasta acá.
- Y de acá a diez años, ¿cómo te ves?
- Ay, qué pregunta. Y… mirá, el mundo está tan loco (risas). Pero creo que me gustaría haber ganado mucha más experiencia en cine. Me gustaría seguir haciendo cine. Y teatro, obvio. Siento que es algo que siempre doy por hecho porque es a lo que más años le dediqué, tanto de chica como acá en Buenos Aires. En los próximos años me gustaría curtirme más en cine. Es un mundo que me fascinó y del que me enamoré y que quiero seguir haciendo y crecer.
Para agendar
- Las cosas maravillosas, en el Multiteatro (Av. Corrientes 1283, Buenos Aires). Viernes, a las 22; sábados, a las 21:30. Entradas en Plateanet.
- Hairspray. Estreno en mayo en el Teatro Coliseo. Las entradas ya se pueden adquirir en Ticketek.

