Sensible e inmersiva: la obra que invita a mirar el mundo desde otro lugar
'El curioso incidente del perro a medianoche' regresó al Teatro Maipo con una experiencia teatral que sorprende y emociona al público.
Iñaki Aldao se luce en El curioso incidente del perro a medianoche.
Gentileza PrensaHay obras que terminan cuando se baja el telón; y hay otras que continúan resonando en la cabeza del público durante horas. El curioso incidente del perro a medianoche, el espectáculo que hace unas semanas reestrenó en el Teatro Maipo, pertenece al segundo grupo. No solo cuenta una historia que atrapa, sino que hace que el espectador vea al mundo desde otra perspectiva.
Se centra en Christopher Boone, un adolescente con una inteligencia brillante y una sensibilidad especial que le dificulta relacionarse con otras personas. Su vida cambia cuando encuentra al perro de su vecina muerto y emprende una investigación para dar con el culpable. Esto lo lleva a destapar secretos y a descubrir mucho más sobre él y sobre quienes lo rodean.
Lo primero que llama la atención del espectáculo es la puesta. Todo está diseñado para que el espectador acompañe al protagonista y no se quede simplemente mirando desde afuera: se siente como una verdadera experiencia inmersiva. Las proyecciones, las luces, las coreografías, los sonidos y los movimientos del elenco hacen que el escenario cambie todo el tiempo. La técnica no está para deslumbrar, y en ningún momento opaca a los artistas, sirve para que la historia se sienta más cercana.
La dirección de Carla Calabrese es precisa y hace que la obra tenga ritmo, emoción y humor. Nunca pierde de vista lo que realmente importa: acompañar el recorrido de Christopher, interpretado por Iñaki Aldao. El trabajo de él es enorme. Compone un personaje lleno de matices, con un gran trabajo físico y una naturalidad que hace que el espectador deje de pensar en el actor y solo vea en escena al personaje. Es una actuación de esas que sostienen la atención y que, cuando termina la función, siguen siendo tema de conversación.
También se destaca el trabajo del elenco, que asume múltiples personajes y acompaña con una coordinación coreográfica una puesta donde cada desplazamiento tiene sentido. Además, el fuerte del espectáculo está en dónde pone el foco: en vez de darle importancia a cómo los demás ven a Christopher, invita al público a entender cómo él vive cada situación. Lo que para otros puede parecer algo cotidiano, para él tiene otra intensidad, otro orden y otra lógica.
Es una historia sensible, inteligente, que no cae en lugares comunes. El curioso incidente del perro a medianoche ofrece algo distinto en la cartelera porteña. Combina una buena historia con un dispositivo escénico brillante y un gran elenco. Más que un espectáculo para ver, es uno de esos que valen la pena vivir.
Para agendar:
El curioso incidente del perro a medianoche
Funciones de viernes a domingo, en el Teatro Maipo (Esmeralda 443, Buenos Aires). Entradas en Plateanet y boletería.