Murió Dorita Burgos, la histórica vedette que brilló junto a Olmedo, Porcel y en el éxito de Los Campanelli
La Asociación Argentina de Actores confirmó el fallecimiento a los 90 años de una de las figuras más históricas del espectáculo nacional.
La actriz tenía 90 años.
Archivo MDZLa Asociación Argentina de Actores comunicó este domingo el fallecimiento, a los 90 años, de Dorita Burgos. Para muchos jóvenes su nombre quizás no resulte el más familiar en la cartelera actual, pero basta repasar su currículum para entender que se trata de una verdadera leyenda: fue una pieza clave en la época dorada de la revista porteña, la televisión en blanco y negro y el cine picaresco.
La vida de Dorita Burgos
Nacida bajo el nombre de Dora Pietrantueno en Buenos Aires, el 2 de agosto de 1935, Burgos no tardó en convertirse en sinónimo de talento y magnetismo. Durante la década del 60, cuando el teatro de revista era el corazón del entretenimiento argentino, ella se alzó como una de las vedettes y "mujeres fatales" más representativas. Compartió las míticas marquesinas de teatros como el Maipo, El Nacional y el Tabarís junto a divas de la talla de Nélida Roca, Moria Casán, las hermanas Pons y Zulma Faiad.
Te puede interesar
Paula Bernini habló del femicidio de Agostina Vega: "Foco en la víctima"
Sin embargo, limitarla al rol de vedette sería contar la historia por la mitad. Dorita era una artista integral. Cantaba, bailaba y tenía un timing para la comedia que la llevó a destacarse rápidamente en la actuación. Arriba de las tablas, hizo dupla en innumerables comedias con quien fue su esposo, el recordado actor cómico Don Pelele, y se codeó con leyendas como Tato Bores, Mirtha Legrand, Pepe Arias y Niní Marshall.
Su salto a la popularidad masiva se dio a través de la pantalla chica y grande. En televisión, formó parte de verdaderos tanques de la época. Integró los elencos de Viendo a Biondi, La tuerca y, fundamentalmente, Los Campanelli. En aquel clásico imbatible de los domingos al mediodía, Dorita se metió en los hogares argentinos interpretando a la esposa del funebrero (Alberto Anchart), un éxito tan rotundo que terminó llegando a los cines a principios de los 70.
En el séptimo arte, su figura fue el complemento perfecto para el humor que dominó la taquilla durante años. Estuvo bajo la dirección de Gerardo Sofovich en películas fundacionales del género picaresco, destacándose en Villa Cariño y Los caballeros de la cama redonda, la cinta que inauguró la inolvidable y exitosa saga protagonizada por Alberto Olmedo y Jorge Porcel.





