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Marta Fort aseguró que Ricardo Fort se aparece en su casa y la obligó a tomar una drástica decisión

La heredera del imperio chocolatero reveló que sentía la presencia de su padre en cada rincón y tomó una determinación final.


A más de una década de la partida del mediático más querido de la Argentina, la mística alrededor de su figura sigue más viva que nunca, y esta vez fue su propia hija quien encendió la polémica.

Ricardo Fort hubiera cumplido 55 años el 5 de noviembre.

Ricardo Fort, el mediático que según su hija, se resistía a abandonar el plano terrenal.

En una entrevista íntima y reveladora con el Pollo Álvarez para el streaming Lo del Pollo, Marta Fort abrió su corazón y confesó el calvario paranormal que la obligó a tomar una decisión drástica: abandonar su hogar para escapar de la energía de Ricardo Fort.

Presencias del Comandante: "Lo vieron al lado del auto"

La joven modelo no se guardó nada al describir el clima que se vivía puertas adentro. Según su relato, el personal de la casa fue testigo de apariciones que desafían cualquier lógica.

¿Qué pasa con Ricardo Fort en la casa de su hija Marta?

“Había gente de mi casa que decía que lo vieron, en carne y hueso, después de que falleció. Ponele, el encargado de mi casa lo vio al lado del auto estacionado. El otro lo vio al lado del ascensor”, disparó Marta, dejando en claro que la figura del chocolatero seguía custodiando sus dominios.

Además, sumó un dato que eriza la piel de cualquiera: “Hablabas de él y se cortaba la luz”, una coincidencia que se repetía sistemáticamente.

Felipe, Marta y Ricardo Fort

Felipe, Marta y Ricardo Fort.

A pesar de que Martita aclaró que nunca llegó a verlo cara a cara, el ambiente se volvió denso. “Yo nunca lo vi a él. Pero sí escuchaba pasos. No es que me asustaba porque todos entendíamos que tenía algo que ver con él”, explicó en un fuerte descargo sobre su convivencia con lo invisible.

Gustavo Martínez junto a Martita, Felipe y Ricardo Fort

Los empleados del edificio aseguraron ver al millonario merodeando el garage tras su muerte en 2013.

Sin embargo, la acumulación de ruidos y esa sensación de ser observada terminaron por agotarla. “Pero… me mudé por eso”, sentenció de forma categórica. Hoy, radicada en una nueva vivienda, la hija de Ricardo busca despegarse de esa energía trabada.