Marcela Kloosterboer confesó una fuerte decisión que tomó hace más de 30 años: "Ahí empezó mi..."
Tras un prolongado hermetismo y alejada de los medios, la actriz rompió el silencio en una charla íntima con Mario Pergolini. Sin filtros, reveló detalles de su vida personal.
La actriz reapareció en la pantalla chica y habló a corazón abierto.
Captura / eltreceMarcela Kloosterboer visitó el programa Otro Día Perdido y abrió el arcón de los recuerdos para hablar sobre una de las convicciones más profundas de su vida: su vegetarianismo. Con 42 años en la actualidad, la actriz lleva más de 30 años sin consumir carne, una decisión que tomó siendo apenas una niña y que, según sus propias palabras, fue el puntapié inicial de una filosofía de vida.
"Tengo 42 y soy vegetariana desde los 8. Y, en realidad, ahí empezó mi defensa por los derechos de los animales, pero siendo muy chiquita y sin saber mucho", confesó la actriz al inicio de la charla. En aquellos años, la palabra "vegetariana" no era tan común como ahora, al punto de que su entorno bromeaba con el término o asumía que se alimentaba solo a base de lechuga, cuando en realidad comía "arroz, pizza, huevo".
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El terrible momento de Marcela Kloosterboer
"No sabía que la milanesa era una vaca"
El click en la cabeza de Marcela tuvo un contexto familiar muy particular, marcado por el contraste. "Mi abuelo tenía un frigorífico... mi abuelo paterno", relató. Sin embargo, fue la visita de una tía desde Holanda lo que cambió su perspectiva para siempre. Hasta ese momento, Kloosterboer era fanática de la carne: "A mí me encantaba el bife, el asado, morcilla, chorizo, todo comía". Pero su tía le explicó la cruda realidad detrás del plato. "Me contó que eso era una vaca. Claro, yo, de ocho años, no sabía que la milanesa era una vaca", rememoró entre risas.
La transición tuvo sus anécdotas, como los intentos de su padre por evitar que dejara sus comidas favoritas. "Quería comer salamín, que me encantaba, y le decía a mi papá: '¿Esto de qué animal es?'. 'No, eso es una planta', me decía. Fue lo último del salamín. Ahí relacioné", recordó sobre el momento exacto en el que decidió no consumir más animales.
Ante la consulta sobre si en la adolescencia sintió la tentación de volver a comer carne, su respuesta fue tajante: "Nunca, nunca". Aunque reconoció que la falta de información nutricional de la época le trajo algunas consecuencias de salud transitorias: "Alguna vez estuve anémica por esto, porque no comía bien".
Con el paso del tiempo, su compromiso se profundizó y trascendió la alimentación. "Fui como investigando y fui dejando cosas que sabía... del testeo en animales, de las cremas o de los productos, o de los zapatos, no uso cuero", detalló sobre sus actuales hábitos libres de crueldad animal.
Finalmente, Kloosterboer hizo un balance sobre cómo esa etapa temprana definió su futuro en más de un sentido: "A los ocho años me hice vegetariana y empecé a estudiar teatro. Creo que eso marcó mi vida a esa edad".

