Luego de 25 años: Tamara Paganini regresó a Gran Hermano y así se vivió el momento
A un cuarto de siglo de la primera edición que paralizó al país, la histórica subcampeona regresa a la casa más famosa de la televisión argentina.
Luego de numerosos escándalos, la exparticipante volvió a la casa.
Prensa TelefeEn el año 2001, Tamara Paganini cruzó las puertas de la primera edición de Gran Hermano en Argentina. Paradójicamente, ella nunca tuvo la intención de inscribirse: había ido a acompañar a su novio al casting. Sin embargo, su personalidad arrolladora cautivó a los productores y terminó adentro de la casa.
Durante 112 días, Tamara se consolidó como una de las grandes protagonistas del ciclo. Su autenticidad la llevó directo a la final, donde se consagró subcampeona, quedando solo por detrás de Marcelo Corazza. Pero la salida de la casa no fue el cuento de hadas que la televisión prometía.
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Los escándalos tras su salida
Al abandonar el encierro, el impacto de la fama fue inmediato y desbordante. El anonimato había desaparecido por completo para darle paso a una exposición extrema con la que nunca logró sentirse cómoda: "Había una marea humana… no entendía nada", confesaría años después al recordar el momento en que pisó la calle tras el reality.
Al peso psicológico de la exposición extrema se le sumó un revés económico devastador. En medio del estallido social y económico de 2001, el dinero que había ganado por su participación en el reality quedó atrapado en el "corralito" bancario.
Lo que prometía ser una base para su estabilidad financiera se esfumó por completo. Tamara llegó a vivir situaciones de extrema vulnerabilidad, relatando episodios límite donde literalmente no tenía qué comer, mostrando la cara más cruda y menos conocida del brillo televisivo.
Así regresó Paganini a Gran Hermano
"Vuelve un ícono de Gran Hermano", expresó Santiago del Moro al presentarla. Lejos de una personalidad arrolladora, Tamara confesó estar nerviosa pero a la vez aseguró que entra con grandes expectativas. "La casa es mía, todos los demás son okupas. ¡Hay que sacar a los okupas!", desafió.
Una vez adentro, la rubia abrazó a cada uno de los participantes y se dispuso a buscar un respectivo lugar y acomodar sus pertenencias.