Joan Manuel Serrat cerró su paso por Mendoza con valiosas definiciones de la actualidad y una defensa del agua
Serrat se despidió de la provincia este sábado con un converstatorio donde la música y sus reflexiones sobre el mundo fueron protagonistas.
Joan Manuel Serrat participó en una entrevista abierta en el Auditorio Ángel Bustelo.
Maru Mena MDZ.Este sábado 14 de marzo, Joan Manuel Serrat cerró su paso por Mendoza con un conversatorio que capturó la esencia del cantautor español. Tras recibir el Honoris Causa, el músico participó de una entrevista abierta mediada por los periodistas Andrés Gabrielli, Carlos Hernández, Sergio Gras, Antonella Punzino y la referente Jovita Kemelmajer. A través de sus preguntas, el público pudo disfrutar de la lucidez y el carisma de un Serrat que recorrió su legado en una atmósfera de profunda admiración.
El encuentro se realizó en el Auditorio Ángel Bustelo a las 19 horas. El requisito para ingresar a la entrevista era presentar el código QR de la entrada junto a la donación de un litro de leche larga vida por persona. Todo lo recaudado fue recibido por voluntarios de la UNCUYO y quedó a cargo del Banco de Alimentos, que se encargará de distribuirlo en comedores de distintos puntos de la provincia.
Ante la masiva convocatoria, quienes no pudieron asistir o no lograron acceder a la sala, se congregaron en los jardines para seguir cada detalle a través de una pantalla gigante; mientras que la transmisión en vivo por YouTube permitió que el resto del público también fuera parte de este histórico homenaje solidario al "Nano".
Al inicio de la charla, ante una consulta de Gabrielli sobre su vínculo con el poeta mendocino Armando Tejada Gómez, el artista recordó: "Armando, también puede ser que lo conocí, porque cuando llego yo de Argentina en el año 1969 eran años en los que estaba muy vigente, sobre todo el grupo político al que él pertenecía y al que había toda una cantidad de pintores, escritores, periodistas. Y a partir de ahí yo lo conocí y conocí a una serie de gente que trabajaron mucho dentro de la canción popular, haciendo un repertorio popular realmente maravilloso, creándola a partir de cero. Dijéramos que no era de cero, porque había toda una tradición y todo un mundo, pero sí, dijéramos, unas grandes referencias literarias. Es decir, hay un gran cancillero folclórico argentino, con el cual la palabra folclore se agrandece con esta obra".
Más adelante, el conversatorio se volcó hacia el plano político-cultural cuando Punzino le preguntó al músico sobre el rol que debe ocupar la cultura en democracia y la responsabilidad estatal en esa construcción
"Hay una cosa en general. Esta política liberal, neoconservadora, no sé como definirla, lo que potencia es la desaparación del Estado, lo cual, pues va a conducir también, siguiendo el camino lógico, le llevará a trabajar por la desaparición de los partidos políticos. Y entonces, irá a caer en una situación donde el monopolio de pensamiento está asegurado. ¿Qué creo que debe hacer la cultura? Pues trabajar, que es lo que ha hecho toda la vida. Yo tampoco creo en la cultura subvencional. Lo que sí creo es en la obligación de la administración pública de financiar aquellos espacios donde no se alcanza, digamos, a potenciarse por ellos mismos. Es decir, a los marginados, a los pobres, a los enfermos, a los niños, todos aquellos que necesitan que el Estado proteja para que tengan una posibilidad de reconducir sus vidas. Esto sí que creo. Y soy un ferviente defensor. Lo que pasa es que, claro, esto que cada quien se las apañe es algo que yo no lo entiendo muy bien. Porque el individualismo, conduce a la soledad. O sea, tú vales, tú funcionas, el mundo es tuyo. Bueno, ¿y los demás? ¿Qué hacen los demás? Porque el mundo no está hecho de gente que todos valen. El ejército, los soldados, quiero decir, ahí te meten a todos. Pero el mundo no, es una diversidad de tantísimas cosas. Hay que tener mucho cuidado con todo esto. Repito que yo no creo que el Estado ha de preocuparse de sus obligaciones, y son muy claras sus obligaciones del Estado", respondió el cantante.
En otro pasaje de la entrevista, Serrat se detuvo a analizar la vertiginosidad del presente: "Hoy en día vivimos unas historias muy precipitadas, todo pasa con mucha rapidez. Tenemos poco a poco tiempo para reflexionar sobre la historia, sobre lo que pasó hace tiempo o hace un mes. No hay tiempo. Aquí en dos meses hemos pasado del genocidio en Palestina, a pasar página de esto y pasar a los aranceles. Y de los aranceles irnos a Groenlandia, que yo sé que quieren invadir Groenlandia. De Groenlandia a Ucrania y de Ucrania otra vez contra la otra guerra con Irán. Y claro, bueno, en medio Venezuela, la extracción. Porque ha sido como una bomba muy controlada. Muy curioso esto. Había cantidad de gente mirando, así... qué cosa más curiosa. Es difícil de entender el mundo. Como decía el negro Fuertanarosa, 'el mundo no está equivocado'".
Asimismo, Joan Manuel Serrat reflexionó sobre la salud mental y, nuevamente, se refirió al individualismo: "Vivimos en un tiempo de grandes problemas, de que la gente está tocada de una manera u otra. Y lo que va ocurriendo cada día, hace que estemos todos más tocados. Afortunadamente hay una mayor sensibilidad acerca de las enfermedades mentales y de los problemas mentales, que no pasan solo por los psicólogos o los psiquiatras, sino por la visualización de cada día y de la sociedad a esto. Creo que en esto, en general, se ha mejorado. Hemos mejorado mucho, tanto en el conocimiento de su existencia como de los métodos para trabajar a favor de las personas. Poco todavía, porque pienso que todavía hay gran dependencia de los fármacos en este sentido, más que de otras formas de hacer. Pero claro es que la gente lo tiene muy complicado, porque con el cada día que tiene la gente, es muy difícil no estar cada día pegado. Antes yo hablaba del individualismo. Desde el fomento del individualismo, en una sociedad donde sálvese quien pueda, es muy difícil que una persona que tenga un punto, que no sea capaz de estar anclado en alguna forma para poder defenderse, por algún lado va a tener una afectación que le va a perjudicar muchísimo más. Por eso la sociedad tenemos gran responsabilidad en esto, y los gobiernos y los estados muchísima responsabilidad en esto, si queremos tener una sociedad más sana".
Para cerrar la entevista abierta, el cantante le dedicó unas palabras a la tierra que lo recibió para su distinción académica, destacando la importancia del agua: "Mendoza, como territorio cuyano lo he conocido más tarde, la lucha de este territorio por el agua, ¿no?. He hablado ayer de esta tierra que empieza donde acaban los glaciares y sigue hasta donde empiezan de siempre. Ha sido también un territorio de acogida muy grande. Creo que Mendoza debe ser uno de los lugares de Argentina que desde el siglo XVIII ha tenido unas cuotas de migración más mayores, ¿no?. Pero yo mi relación es más reciente".
Lo que parecía el final del encuentro se transformó en un mini concierto inesperado. Joan Manuel Serrat se acercó al micrófono y le regaló cuatro canciones al público que ya son clásicos de la música en español y que han acompañado a varias generaciones: De vez en cuando la vida, Mediterráneo; Como la cigarra, escrita por María Elena Walsh. Sin embargo, antes de interpretar el último tema de la noche, Padre, el músico volvió a interpelar a la audiencia con un importante mensaje sobre la crisis ambiental.
Mirá el momento en el que Joan Manuel Serrat interpretó De vez en cuando la vida
"No tenemos un único problema, es verdad. Vivimos con atajos, manojos de problemas, muchos problemas. Pero si hay que pensar en uno que nos es común a todos absolutamente, a mí entender, es el problema que se provoca con el cambio climático, el problema que nos lleva a un cambio global, donde los casquetes polares se funden, donde el nivel del mar está subiendo, donde los fenómenos meteorológicos son extremos y van a ser peores, según nos anuncian los que saben de estas cosas. Y todo esto provoca a la vez desplazamientos de la población, con todo desastre que son. Afecta la salud de la gente. Y ahora que estamos alcanzando unos niveles tremendos de contaminación, como jamás en ninguna época de la humanidad se tuvieron, ahora que conocemos las causas, sabemos que la cosa es grave y que la urgencia de tomar decisiones severas al respecto ocurre que los que podrían y deberían ocuparse de eso no tienen prisa, como si la cosa no fuese con ellos. Es curioso, pero el infierno está aquí. Si está en alguna parte, el infierno está aquí. Señoras y señores, hemos dado con la fórmula para acabar con el planeta. Podemos sentirnos satisfechos. No heredamos la tierra de nuestros padres, la tomamos prestada para nuestros hijos", expresó Serrat.