"Es un paciente difícil": el doctor Guillermo Capuya reveló detalles del complejo cuadro de salud de Chiche Gelblung
Tras sufrir una descompensación el fin de semana, el histórico conductor permanece bajo estricta observación en la Clínica Los Arcos.
A los 82 años, el histórico periodista enfrenta una recuperación que los especialistas definen como muy lenta. / Captura TV
El estado de salud de Samuel Chiche Gelblung volvió a encender las luces de alerta en los medios de comunicación argentinos. A sus 82 años, el emblemático conductor de televisión y radio se encuentra internado en la unidad de cuidados críticos de la Clínica Los Arcos tras sufrir una descompensación el último fin de semana. Para echar luz sobre una situación que despertó un fuerte hermetismo, el doctor Guillermo Capuya brindó un detallado panorama en el programa La mañana con Moria.
Un adicto al trabajo que terminó internado
Durante la entrevista, el especialista fue sumamente honesto al describir el perfil del periodista frente a las indicaciones de los profesionales. "Chiche es un adicto al trabajo. Yo lo conozco bastante y es un mal paciente", sentenció Capuya, explicando que el animador suele imponer sus propias reglas y muestra una constante resistencia a cumplir con los períodos de descanso recomendados.
El cuadro clínico actual de Gelblung es complejo y reúne diferentes factores de riesgo. Según detalló el médico, el conductor padece una enfermedad arterial sistémica que no solo afecta las coronarias, sino que compromete la circulación de todo el cuerpo. Debido a esta patología, el periodista debió ser sometido en abril a la colocación de varios stents en sus piernas tras manifestar serias dificultades para caminar con normalidad.
La situación médica se complicó aún más semanas atrás debido a un accidente doméstico. Gelblung sufrió una caída que le provocó un fuerte hematoma en la zona del arco superciliar izquierdo. Este episodio generó un verdadero dilema para el equipo médico de Los Arcos, ya que el periodista se encontraba bajo tratamiento con anticoagulantes a raíz de los stents. Suspender esa medicación implicaba un riesgo circulatorio, pero mantenerla aumentaba el peligro del sangrado por el golpe.
A pesar de la gravedad de la hospitalización, Capuya llevó un manto de tranquilidad al confirmar que el paciente se encuentra completamente lúcido. Sin embargo, advirtió que el camino por delante será prolongado y que todavía restan resolver otras afecciones crónicas, como un cuadro urológico de larga data.



