El episodio que detonó la guerra legal entre Tini y Alejandro Stoessel: la insólita situación en Europa
La cantante intentó realizar una compra y descubrió que su padre le había fijado un límite en su tarjeta: los detalles.
La artista, en una fuerte disputa con su padre.
Archivo MDZEl punto de quiebre en la disputa patrimonial entre Tini Stoessel y su padre, Alejandro, ocurrió en un episodio meramente cotidiano. Según revelaciones recientes difundidas, la artista intentó comprar una cartera valuada en 2.500 de euros en un exclusivo local europeo, pero la transacción fue denegada.
La propia vendedora le informó que sus fondos no alcanzaban, ya que el saldo disponible era de apenas 2.000 euros, una cifra que encendió las alarmas de la cantante.
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El absurdo límite que impulsó una posterior auditoría
Desconcertada por la situación, considerando los ingresos millonarios que genera su carrera, Tini se comunicó de inmediato con su entidad bancaria. La respuesta que recibió fue el golpe definitivo para el vínculo de confianza con quien fuera su histórico manager: el banco le confirmó que, por decisión de su padre, el límite de sus gastos había sido topado. Aún más grave fue el hallazgo de que, a sus 29 años y tras ser una figura internacional de primer nivel, la cantante posee una única tarjeta de crédito a su nombre, radicada exclusivamente en un banco de la República Argentina.
Si bien es una práctica habitual que los contratos de los niños estrella, como ocurrió en los inicios de su carrera con el protagónico de Violetta, sean administrados por sus padres, la prolongación de este control absoluto en su adultez impulsó una investigación profunda.
El dato económico más duro y alarmante que maneja el actual entorno de la artista radica en los números de su última serie de conciertos. La gira Futttura, que fue un éxito rotundo con fechas agotadas en Tecnópolis, el interior de Argentina, países limítrofes y el resto del mundo, habría facturado una suma que ronda los 43 millones de dólares. Sin embargo, de esa inmensa fortuna, a las manos de Tini solo se le giraron 300 mil dólares.
Frente a esta colosal desproporción y la total falta de autonomía sobre su propia fortuna, la intérprete decidió tomar cartas en el asunto de manera indeclinable. Desde hace cuatro meses, Tini está al frente de un nuevo equipo de abogados profesionales que ya inició el proceso para exigir la apertura de todas las cuentas bancarias y comerciales ligadas a su nombre. La demanda, que tiene del otro lado a Alejandro Stoessel, busca desarmar el control financiero que mantuvo a la artista completamente marginada de los ingresos genuinos de su obra.