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De qué murió Sam Neill, el protagonista de Jurassic Park

El protagonista de Jurassic Park murió de manera "repentina e inesperada", aunque sus familiares evitaron precisar las causas del fallecimiento y descartaron que haya sido por el linfoma que padecía.


La muerte del actor Sam Neill, recordado mundialmente por interpretar al paleontólogo Alan Grant en la saga Jurassic Park, generó conmoción en el mundo del cine. El artista neozelandés falleció a los 78 años y, aunque su familia no informó la causa exacta del deceso, aclaró que murió libre de cáncer, luego de haber atravesado un tratamiento contra un linfoma.

La noticia fue confirmada este lunes mediante un comunicado de sus familiares, quienes señalaron que el fallecimiento ocurrió en Australia de manera "repentina e inesperada". "Sam estaba rodeado de su familia y falleció con la dignidad que caracterizó toda su vida", expresaron en el mensaje.

La principal incógnita tras conocerse la noticia fue de qué murió el actor, ya que en abril había revelado públicamente que padecía un linfoma no hodgkiniano en estadio tres. Sin embargo, sus allegados explicaron que la enfermedad estaba en remisión gracias a un innovador tratamiento genético y remarcaron que el intérprete no murió a causa del cáncer. Hasta el momento, no dieron a conocer cuál fue el motivo específico de su fallecimiento.

Nacido en Irlanda del Norte en 1948, Neill se trasladó a Nueva Zelanda cuando tenía siete años y fue allí donde inició una destacada carrera artística. Alcanzó reconocimiento internacional con películas como My Brilliant Career, Dead Calm, Plenty y A Cry in the Dark, consolidándose como uno de los actores más importantes de Oceanía.

Su salto definitivo a la fama llegó en 1993, cuando Steven Spielberg lo eligió para protagonizar Jurassic Park. Su interpretación del doctor Alan Grant lo convirtió en uno de los personajes más emblemáticos del cine de ciencia ficción y lo llevó a regresar en Jurassic Park III (2001) y Jurassic World: Dominion (2022).

La noticia de su fallecimiento provocó una ola de mensajes de despedida de colegas y fanáticos de todo el mundo, que recordaron no solo su extensa trayectoria artística, sino también el legado que dejó con uno de los personajes más queridos de la historia del cine.