A casi cinco años de su muerte, salió a la luz el secreto mejor guardado de Raffaella Carrà
Un expediente judicial en Roma sacó a la luz un aspecto íntimo de la diva que permanecía oculto y que dejó boquiabiertos a todos.
Raffaella Carrà, un ícono de la libertad y el espectáculo.
Un dato desconocido sobre la vida de Raffaella Carrà salió a la luz recientemente y sorprendió incluso a sus seguidores más fieles. La información no había sido revelada ni en entrevistas ni en producciones dedicadas a su trayectoria, pero un expediente judicial en Roma permitió conocer un aspecto íntimo que hasta ahora permanecía en secreto.
En el centro de esta historia aparece Gian Luca Pelloni Bulzoni, su histórico colaborador. Nacido en 1964 en Ferrara, fue durante años una figura clave en el entorno de la artista: comenzó como guardaespaldas, luego se convirtió en su hombre de confianza y, con el paso del tiempo, pasó a ser quien manejaba tanto su agenda como decisiones importantes en su vida cotidiana.
Todo se conoció en el marco de una causa vinculada a los derechos sobre la imagen y los proyectos de Carrà. Allí se confirmó que, antes de su muerte, la artista lo adoptó legalmente, convirtiéndolo en su único heredero. Sin hijos biológicos, tomó esta decisión para asegurar la continuidad de su legado.
Desde su entorno explicaron que no se trató de una adopción tradicional, sino de una elección basada en la confianza absoluta. Según detalló Laura Fattore, encargada de su oficina de prensa, el objetivo era que alguien cercano pudiera "continuar su labor y llevar adelante todas las iniciativas benéficas que le eran tan queridas".
Esto es lo que se reveló sobre Raffaella Carrà
En esa línea, Pelloni Bulzoni impulsó la Fundación Raffaella Carrá, orientada a proyectos solidarios y al apoyo de actividades culturales y musicales que mantienen viva la memoria de la diva italiana.
El vínculo se hizo público a partir de una presentación judicial en el Tribunal de Roma, cuando intentó frenar el musical Bailo Bailo, estrenado en 2023. En ese reclamo, se presentó como "hijo adoptivo y heredero legítimo", lo que dejó al descubierto una relación que hasta entonces no había trascendido.
En su planteo, argumentó que el espectáculo afectaba la memoria de la artista, especialmente por asociar la venta de entradas con promociones de comida y bebida. Sin embargo, la jueza Laura Centofanti rechazó la medida al considerar que la obra ya había tenido funciones y no había nuevas presentaciones previstas.


