Quién es Estelle Ogilvy, la bellísima modelo e influencer ex novia de Franco Colapinto
La llegada de Franco Colapinto a la Fórmula 1 no solo generó interés en su carrera profesional, sino también en su vida privada. A sus 21 años, el joven piloto argentino del equipo Williams Racing ha llamado la atención de los medios por su talento y su pasado romántico empezó a ser investigado.
Colapinto mantuvo una relación amorosa con Estelle Ogilvy, una modelo e influencer de 21 años que brilla en plataformas como Instagram y TikTok, donde suma más de 200 mil seguidores bajo el nombre Silly Lettuce.
Es que, de pequeño, tuvo que mudarse a Europa con su familia, búsqueda de dar pasos firmes en su carrera. Allí tuvo la oportunidad de conocer a Estelle, de orígenes franceses y británicos, que actualmente estudia en Londres.
¿Quién es Estelle Ogilvy?
Con 130 mil seguidores en Instagram, la influencer suele mostrar en sus redes sociales las actividades que hace con su familia y amigos: viajes por el mundo, partidos de tenis, reuniones importantes y desfiles de moda.
En su ámbito laboral, tiene recorrido en marcas de alta gama, como la exclusiva marca de relojes Longines. Recientemente, posó para la lente del prestigioso fotógrafo James Kelly, quien retrató a Cate Blanchett, Cara Delevingne y Kate Moss, entre otras figuras.
Dueña de una particular belleza, la joven captó la atención de las redes sociales tras conocerse que compartió un vínculo amoroso con el piloto que causa sensación entre los argentinos.
¿Cómo terminó la relación?
A pesar de la discreción que Colapinto y Ogilvy mantuvieron, la relación terminó de forma inesperada y no del todo bien. Tanto así que, a pesar de haber pasado mucho tiempo, los fans del corredor comenzaron a reprocharle su actitud a la joven.
Es que, según trascendió, Estelle Ogilvy habría dejado a Colapinto para iniciar una nueva relación con Ollie Bearman, un joven piloto de Ferrari que se convirtió en el corredor más joven de la Fórmula 1.
Este nuevo vínculo amoroso también despertó curiosidad, ya que tanto Ogilvy como Bearman mantienen un bajo perfil, alejados de los escándalos mediáticos.