Natalie Weber contó la dura infancia que vivió con el abandono de su padre a sus siete años
No fue una infancia fácil para Natalie Weber. La modelo, mamá de Rocco y Mía, y esposa de Mauro Zárate, tuvo que afrontar las heridas de un abandono y una relación dolorosa con su papá biológico
La modelo pasó por el ciclo de América TV, Desayuno Americano y removió el duro recuerdo del abandono de su padre a la temprana edad de siete años: “Mi papá se fue a Estados Unidos y nunca se hizo cargo de nosotros, él me dijo que se iba pero yo pensé que iba a venir”.
Natalie abrió su corazón y expuso cómo fue transitar aquella etapa sin la figura paterna: “Lo he visto un par de veces, ya de grande, estuve once años sin verlo. Me enojaba, me entristecía, en la adolescencia me enojé”.
“Tenía siete años y lo volví a ver a los catorce una vez, en un momento quiso sacarle la tenencia a mi mamá. Después lo volví a ver a los 23 en Carlos Paz”, recordó sobre uno de los episodios que no olvidará.
A pesar de ello, la esposa de Mauro Zárate desde 2011, decidió seguir adelante sin el peso del pasado: “Fue raro verlo, para mí es como un extraño. Si me preguntas, fue un papá de mier**, pero bueno, yo me quise cambiar el apellido”.
En ese sentido Natalie Weber creó un fuerte vínculo con la nueva pareja de su madre, a quien considera parte de su familia: “Cuando mi mamá se puso en pareja con quien me crió, hasta que no me casé con Mauro y no me fui de la casa de mi mamá, ella nunca me dejó decirle papá”.
“Me casé a los 26 y cuando me fui de la casa de mi mamá, le empecé a decir papá. Ella nunca me dejó hablar de mi papá biológico, ni nunca lo hizo ella tampoco”, sentenció la modelo sobre una juventud marcada por el abandono.
Al margen del dolor lógico de la ausencia, Natalie Weber se fortaleció junto a su madre. Hoy aquel recuerdo de la infancia no la hiere, aunque la cicatriz continúa presente.

