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Jorge Lanata: la mirada que el falso progresismo y la violenta ultraderecha no quisieron comprender

El icónico periodista que anticipó el fracaso del kirchnerismo, advirtió en la coda final de su carrera sobre lo más dañino del actual oficialismo, corriéndose visionariamente de "la grieta".

Cada vez que se apaga la vida de una personalidad destacada de la escena pública, la sociedad se debate entre el homenaje y el regodeo en las repercusiones de sus episodios finales. Y si la figura en cuestión es un periodista como Jorge Lanata, el sentimiento se divide entre la admiración de quienes siguieron su trayectoria, y la falta de empatía de quienes aún en el momento de mayor vulnerabilidad, se encargaron de remarcar cada señal de la deteriorada salud del conductor cuando todavía estaba al aire.

En este sentido, hace unos meses el propio Lanata se vio en la incómoda situación de hacer un descargo por unos videos que se viralizaron, en los que se lo veía con sus ojos cerrados en algunos momentos de las emisiones diarias de su ciclo radial. Jorge nunca ocultó su delicado historial clínico, pero tuvo que aclarar que no se dormía y no dar señal de anomalía alguna; probablemente por el axioma de que no hay lugar para la fragilidad en el mundo de los medios.

Capítulo aparte para la mediática batalla entre las exparejas e hijas de Jorge Lanata contra su actual esposa, Elba Marcovecchio. Un festín de acusaciones cruzadas, que los envíos de chimentos siguieron con dispar nivel de discreción. Más allá de este pasaje estridente, quien nos deja es un referente con un trayecto que alcanzó sus picos de repercusión cuando en los años '90 fundó Página 12, y más tarde cuando permaneció durante más de una década al frente de Periodismo para Todos (El Trece).

Jorge Lanata falleció a los 64 años tras más de seis meses de internación. Foto: Captura de video El Trece.

Para una buena porción de quienes simpatizaron con el icónico periodista en los tiempos del mencionado diario, hubo dos Lanatas: el progresista y el mercenario del Grupo Clarín. Una sentencia reduccionista ya que la perspectiva del tiempo se encargó de demostrar que aquella política que el conductor cuestionó durante tantos años en PPT, estuvo lejos de ser un verdadero progresismo. Más allá de las recordadas investigaciones sobre la Ruta del dinero K, Lanata ilustró como pocos la descomunal catástrofe que dejó la herencia kirchnerista.

Si el análisis del comunicador sobre el anterior oficialismo fue duro, su óptica sobre los primeros meses que alcanzó a evaluar de la gestión de Javier Milei, tuvo uno de sus puntos más ásperos cuando hace más de medio año anunció que demandaría al presidente por tratarlo de "ensobrado". En este sentido, el astro de Radio Mitre ha sido uno de los referentes de la comunicación que con mayor vehemencia ha remarcado que los grotescos niveles de violencia con los que suele manejarse el actual mandatario, así como su sistemática tendencia al atropello de las instituciones, no son el camino para una patria republicana.

Por otro lado, un dato para nada menor en la interacción entre sociedad y casta política que Jorge Lanata se encargó de analizar en reiteradas oportunidades, presagiándolo como un daño más punzante de lo que se cree,  tiene que ver con el culto a la personalidad que ejerció sobradamente el kirchnerismo y que ahora La Libertad Avanza replica con la centralidad absoluta de Javier Milei. Durante años, la mirada del conductor anticipó que el populismo con aires de progresismo no era el camino. Mientras que si bien su análisis sobre el actual Gobierno quedó trunco por el declive de su salud, el periodista no escatimó en señalar las falencias de una derecha con tentación populista que basa su poderío en su carácter reaccionario.

Lorge Lanata, una de las voces más destacadas del periodismo argentino. Foto: Redes sociales Radio Mitre.

En un escenario global en el que parece que cada vez hay menos lugar para posiciones intermedias, la mirada de Jorge Lanata advirtió de antemano sobre el fracaso del modelo previo, y en estos meses planteó sus dudas sobre el éxito de La Libertad Avanza, culminando así su carrera con un revés para quienes le colgaban el mote de ser el responsable de "la grieta". Mientras tanto, todo acérrimo adepto a los extremos persistirá en su afán de vapulear a un periodista cuyo legado va mucho más allá de sus pergaminos.