15 años después, Los Piojos volvieron con un ritual inolvidable
Ante el calor de más de 50.000 piojosos, un sol platense y una arenga que cantó a cappella sus más grandes clásicos, Los Piojos se reunieron para su primer ritual luego de 15 años. Se trató de la primera fecha de las siete que realizarán y para las cuales las entradas están agotadas. La banda que lidera Andrés Ciro Martínez dio cátedra de lo que significa un regreso esperado e hizo delirar a miles de fans.
El reloj marcaba las 21.50 cuando la pantalla se iluminó con un azul electrizante y las animaciones de dos hombres girando una manivela. Acto seguido, Ciro comenzó a tocar su guitarra y cuando los fanáticos detectaron que sonaba el acorde de sol, dedujeron que la canción "Te diría" sería la que abriría el primer recital de Los Piojos después de 15 años. Es la mismo canción con la cual comenzó su último recital, aquel 30 de mayo de 2009 en el estadio de River Plate.
Los pogos no tardaron en llegar, y siguieron por varios temas más. Luego siguió "Desde lejos no se ve", canción perteneciente al cuarto disco de la banda, Azul, de 1997. Sin respiros, ni cuarto intermedio, continuó la famosa "Babilonia" (también conocida como "Betembó", o "Vete bobo"). Sin dudas, un "power trío" de canciones excelente para abrirle una vez más la puerta a una de las bandas más míticas de nuestro rock nacional.
Hay contratos implícitos, cánticos o bailes que únicamente se dan en un recital en vivo. El sábado 14 no fue la excepción. Cuando sonó "Ay Ay Ay", como si fuese una coreografía ensayada en la previa al recital, el público alzó los brazos en alto para dar tres palmadas cuando la percusión daba la señal.
En este sentido, hay canciones que antes de que empiecen a sonar, el público ya sabe qué es lo que va a escuchar. Es decir, sucede algo en el escenario, aparece una gráfica, o suena algún sonido característico, que los fanáticos ya saben qué canción va a ser la próxima. Ciro, cantante y líder de Los Piojos, apareció con la camiseta del 10 del mundial '94. Entre la multitud se murmuró la palabra "Maradó". Todos sabían que sonaría la canción en homenaje al astro del fútbol mundial. Y no estaban equivocados.
"Dicen que escapó de un sueño, en casi, su mejor gambeta. Que ni los sueños respeta, tan lleno va de coraje, sin demasiado ropaje, y sin ninguna careta. Dicen que escapó este mozo, del sueño de los sin jeta, que a los poderosos reta y ataca a los más villanos sin más armas en la mano, que un 'diez' en la camiseta", recitó Andrés Ciro Martínez antes de que Pity Fernández haga sonar el riff en su guitarra de la canción "Maradó".
En "Como Alí" sucedió algo similar. Entre la oscuridad, se logró ver que la banda comenzaba a colocarse las características batas verdes, típicas de esta canción. La gente no dudó ni un segundo en empezar a corear y "poguear" la canción incluso antes de que empezara.
La emoción no faltó. La banda le dedicó un homenaje a Gustavo "Tavo" Kupinski, el exguitarrista fallecido en 2011. Con la separación de Los Piojos en 2009, Tavo se unió a Las Pelotas. Luego de un año, estuvo en un trágico accidente automovilístico que se llevó su vida, y la de su esposa y su hija Bianca de dos años.
Con el sonar de la profunda canción "Sudestada", la cual habla de las adversidades de la vida y sus desafíos, y que además fue escrita por el propio exguitarrista, se proyectó un video de Kupinski tocando y cantando la canción. Similar había hecho el exbeatle Paul McCartney con John Lennon en su último show en Argentina. En ninguna de las dos ocasiones las lágrimas faltaron.
Otro momento que quedará para el recuerdo, fue la participación de los hijos e hijas de los miembros de la banda. En "Verano del '92", un tema murguero, quienes estuvieron al frente de la batucada fueron Los Piojitos, hijos de la banda. "Está Rodrigo que es hijo del Chuky, y Marianito que es hijo del Rafa, están Pancho y Facu, Caetano hijo de Dani", presentó Ciro a algunos.
La banda, a lo largo de su historia, tuvo dos bateros. Daniel Buira desde los inicios hasta el 2000, con quien se grabaron cuatro discos, y Sebastián "Roger" Cardero, que participó de la banda hasta su separación. La lista de las canciones fue organizada de modo tal que las primeras diez canciones que sonaron las tocó Buira, las siguientes nueve fueron de Cardero. El resto fueron a dos baterías con ambos en escenario.
Párrafo aparte para la participación de Luciana Valdés, conocida como Luli Bass, quien reemplazó al exbajista fundador, Micky Rodríguez. Luego de peleas, polémicas y destratos, uno de los pilares de la banda no participó ni participará de las fechas. Rápidamente la producción de Los Piojos comenzó la búsqueda de su reemplazo y dió con Luli Bass, una excelente música de 34 años que la rompió, y sin dudas estuvo a la altura del ritual.
El recital trazó una línea que conectó varias generaciones: desde aquellos piojosos que nacieron y se criaron saltando y bailando al compás del famoso "Uoh bam ba, uoh bam ba", de quienes presenciaron "el último ritual" en mayo del 2009 en River Plate, hasta los nuevos amantes de la música, que vieron a Ciro y los Persas en vivo.
La vuelta de Los Piojos emocionó e hizo bailar y cantar a más de cien mil personas, y seguirá haciéndolo en el resto de las fechas que le quedan a la banda: 18, 21 y 22 de diciembre, 24 y 25 de enero, y luego en el Cosquín Rock y Quilmes Rock.
El legado de Los Piojos está más vigente que nunca. Y como dice Ciro, "que placer verte otra vez".

