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Las guitarras y el sol se juntaron en Música Clásica por los Caminos del Vino

Mendocinos y turistas se deleitaron este sábado con los acordes del cuarteto de guitarras ECOS, en una soleada jornada en la Bodega Tierras Altas.
El cuarteto de guitarras ECOS fue parte de la penúltima fecha de Música Clásica por los Caminos del Vino. Foto: Valentina Buttini.
El cuarteto de guitarras "ECOS" fue parte de la penúltima fecha de Música Clásica por los Caminos del Vino. Foto: Valentina Buttini.

La edición XXII de Música Clásica por los Caminos del Vino está llegando a su fin. Este sábado 8 de abril en la Bodega Tierras Altas (Acceso Sur 6501. Luján de Cuyo), el cuarteto de guitarras ECOS fue parte de la penúltima fecha del evento gastronómico-musical que convoca a miles de personas de Mendoza, el país y el mundo.

Mientras los músicos probaban sonido, los espectadores se acomodaron con su copa de vino en algunos asientos y pequeños sillones.

Mendocinos y turistas disfrutaron el sol otoñal en la Bodega Tierras Altas. Créditos: Valentina Buttini.

El evento comenzó alrededor de las 13:00 horas, con un sol que acompañaba perfectamente la ocasión. Uno de los guitarristas comentó que el concierto estaría dividido en dos partes: una dedicada a la música cubana y otra destinada a tangos y milongas.

ECOS comenzó su espectáculo con Acrílicos en el Espacio del compositor cubano, Eduardo Martín. Preludio, Rezo y Canto a Obatalá del mismo autor fue uno de los temas que más asombró al público de los que tocó el cuarteto, ya que los músicos le comentaron a los presentes que podrían notar la diferencia entre cada parte de la canción: el preludio, el rezo y el canto.

Cuando ECOS pasó a la segunda parte de su concierto, varias sonrisas se asomaron entre el público. Y es que los clásicos de Anselmo Aieta y Astor Piazzolla se hicieron presentes en la escena. Temas como Palomita Blanca de Aieta e Invierno Porteño de Piazzolla fueron parte del repertorio de cuerdas este sábado.

Después de 50 minutos de pura música, las guitarras se despidieron al ritmo de Canaro en París de Scarpino y Caldarella.

Comida y vino: los infaltables del evento

El personal de la Bodega estuvo atento ante cualquier necesidad del público. Créditos: Valentina Buttini.

Los presentes, además de deleitarse con las notas musicales, también lo hicieron con la comida. La Bodega Tierras Altas ofreció a cada persona del público, deliciosos bocados: empanadas de carne y/o de queso y cebolla; sándwiches de peceto y vino a elección -tinto, blanco y rosado-.