Michael: un culebrón que no le hace justicia al descomunal talento del Rey del Pop
Este superficial retrato sobre la vida de Michael Jackson, es un compilado de postales y éxitos opacados por una narración carente de vuelo.
El legado de Michael Jackson, diluido en una biopic poco inspirada. Foto: cortesía uip.
La fiebre de biopics sobre celebridades de la música puesta en marcha en la última década, se divide claramente en dos vertientes: una que agrupa a películas que funcionan como recopilación mecánica de grandes éxitos y datos de Wikipedia, al estilo del retrato de Freddie Mercury en Bohemian Rhapsody; y otra que se aventura en la exploración del universo creativo de artistas que dejaron su inconfundible huella en la cultura popular, en la que se inscribe por ejemplo la semblanza sobre Elton John propuesta por la notable Rocketman.
Lamentablemente, la aproximación al sinuoso recorrido de la vida y obra de Michael Jackson, en su film biográfico se reduce a un ejercicio de culebrón básico y complaciente, en el que asistimos al ascenso a la fama del astro más grande de la historia del pop, a través de una serie de postales planteadas de la manera más superficial y esquemática posible.
En una narración que pudo abrazar una multiplicidad de matices y contradicciones, el guionista John Logan (Gladiador, El aviador, La invención de Hugo Cabret), y el director Antoine Fuqua (Día de entrenamiento, El justiciero); se limitan a trazar un aséptico compendio de momentos que van de los orígenes de los Jackson 5 en la ciudad de Indiana, hasta la consagración absoluta de Michael Jackson como megaestrella global en los años '80. El relato culmina en la gira de promoción del álbum Bad, y evita focalizar en las acusaciones por abuso de menores que enfrentó el ídolo en la etapa más tardía de su carrera.
Una biopic anodina que no está a la altura del gran legado de Michael Jackson
En términos de conflicto, Michael elige el camino más elemental, retratando al padre del Rey del Pop como un villano sin matices, con todo el arsenal de estereotipos dignos del malo de un film animado o de superhéroes. La ardua lucha del astro por emanciparse de su progenitor, y su permanencia en la banda que tenía junto a sus hermanos, es asumida por el protagonista en base a la centralidad del amor por la familia. Sin embargo, en el relato los restantes integrantes del clan fraternal aparecen apenas como adorno del ídolo, y no hay desarrollo alguno del vínculo que sostenga tal premisa afectiva.
Pero lo más irritante de esta biopic es su limitación a la hora de plasmar el descomunal genio creativo de Michael Jackson. Más allá de algún instante que recrea su talento para el baile en el diseño de la coreografía para el videoclip de Beat it, o de su inspiración en la escritura de algunos de los más celebrados hits de su álbum Thriller, la película termina otorgándole más mérito al rigor de ese padre despótico o a los jeques de la industria; que al enceguecedor brillo del propio protagonista como auténtico mentor de su ascenso a la fama.
En tanto que sobre la labor protagónica de Jaafar Jackson, sobrino del Rey del Pop, se puede decir que más allá de su corrección técnica a la hora de replicar los movimientos y gestos de Michael, su performance resulta rotundamente desangelada en relación al encendido carisma que emanaba su célebre tío. Tampoco ayuda un guión que subraya hasta el hartazgo el concepto de niñez perdida, con la omnipresente fijación del protagonista en el universo de Peter Pan.
En definitiva, para un acercamiento más rico a la meticulosa e inspirada labor artística de Michael Jackson, resulta infinitamente más valioso el documental This is it, que no es sólo el registro de los ensayos de una gira que quedó trunca por la muerte del artista, sino el fiel legado de un astro que llegó a la cima a puro motor de transpiración y talento.
Michael / Estados Unidos / 2026 / 1a27 minutos / Apta para mayores de 13 años / Dirección: Antoine Fuqua / Con: Jaafar Jackson, Colman Domingo, Nia Long, Juliano Valdi, KeiLyn Durrel Jones, Laura Harrier y Miles Teller.


