La colección inédita de Daniel Gómez Rinaldi
El periodista Daniel Gómez Rinaldi reveló algo que pocos conocían sobre su vida privada, un hobby muy particular que heredó de una persona muy especial: su abuela. ¿De qué se trata? De su colección de azulejos.
“Cuando era chico y visitaba a mi abuela Josefa Lombardo en la ciudad de 9 de Julio y me quedaba mirando frente a una vitrina unos azulejos azules”, contó el periodista de 55 años en charla con Caras.
“El día que tomé la Primera Comunión, ella me los trajo envueltos en papel de regalo. Los tuve guardados en el cajón de mi escritorio por mucho tiempo hasta que leí un artículo cuyo título era: ‘La Historia del Azulejo’ y el domingo siguiente apareció otra nota: ‘Museo del Azulejo en Montevideo’. Recuerdo que decidí viajar a Uruguay”, reveló Daniel Gómez Rinald i.
“Cuando vi el azulejo de mi abuela en una de las vitrinas del Museo del Arquitecto Artucio, no lo podía creer. Morí de emoción. Al regresar a Buenos Aires, empecé a recorrer San Telmo. Fui a ferias de antigüedades, al Mercado de Pulgas de Palermo y volvía siempre con tres o cuatro azulejos”, continuó contando el periodista.
Para Daniel Gómez Rinaldi, esa herencia que le dejó su abuela, esa devoción por los azulejos le permitió conectar con su abuela y con los recuerdos del pasado. Además, lo impulsó y motivó a escribir su segundo libro.
“Hoy tengo cerca de 200, entre ingleses, franceses, belgas, alemanes, españoles, holandeses y otros a los que en mi libro titulé ‘Conmemorativos’ porque en sus diseños reflejan momentos históricos de la humanidad”, explicó.
“Lo trabajé mucho y en pandemia decidí editarlo”, añadió Daniel Gómez Rinaldi sobre “Conmemorativos”, su segunda publicación. La primera había sido “Amelia Bence, Los Ojos más Lindos del Mundo”.
Por último, en la entrevista íntima, en la que se mostró cómo pocas veces, Daniel Gómez Rinaldi se definió para aquellos que no lo conocen en profundidad. “Soy buena gente, solidario, fiel y confiable. Nunca traiciono”, cerró.

