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Mauricio Dayub reveló por qué dejó de hablarle a su mamá cuando tenía 15 años

En una confesión muy íntima, Mauricio Dayub explicó el motivo que lo impulsó a no comunicarse con su progenitora durante la adolescencia.
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Talentoso a rabiar. Emprendedor y exitoso. Mauricio Dayub trascendió hace muchos años a la mera capacidad actoral y se transformó en un ícono por su mixtura de director, guionista y hasta empresario teatral, con apuestas maravillosas que lo regaron de reconocimientos y premios.

El entrerriano brindó una entrevista muy intimista a Infobae, desde el corazón de su lugar en el mundo y ahí abrió las puertas a sus orígenes, a esa vocación que se le despertó de manera temprana por la fascinación por la actuación y los periplos que atravesó.

Criado en Paraná, y en otra época, Mauricio sintió el llamado de la pulsión por esta rama del arte, lo que le significó problemáticas por la falta de entendimiento de su entorno, ya sea de amigos, de compañeros de deportes e incluso de su propia familia.

Así, Dayub narró algunos episodios incómodos que atravesó y que en definitiva lo impulsaron a tomar la decisión de dejar de hablarle a su propia madre, por esa ausencia de comprensión de su pasión por esta expresión artística. Un momento complejo de su adolescencia.

 “La primera vez que le dije a mamá que quería ser actor, se echó a reír. Me llevó a casa de una vecina y me dijo: ‘¡A ver, repetí lo de recién!’. Y se rieron las dos juntas. En ese entonces pensé: ‘Uh, esto no lo digo más. Algo pasa, no está bien”, contó, aunque sin resquemor, sino como una descripción de lo que sucedió.

Ante la consulta sobre su relación con sus padres, Mauricio sacó a flote esa determinación que adoptó a los quince años, que se configuró en evitar comunicarse con su progenitora.” Con mis dos padres era muy buena la relación, salvo con mi mamá que tuve una etapa de rebelión”, expresó.

Mauricio Dayub y sus padres

Para ahondar en ese trance, Dayub profundizó y narró con total sinceridad y también amor:  “Entre los 15 y los 18 le dije a mi vieja: ´A partir de ahora, sólo voy a comunicarme con papá, porque vos no me entendés´. Hoy, al recordar esos años, pienso: ´Qué doloroso es eso para un padre, ¿no?´”.