Verónica Llinás recrea a Sófocles en el baño y desata carcajadas
Sube el telón y ahí está Verónica Llinás recitando a Sófocles. Está sola y, a diferencia del personaje que interpreta en la obra, no le teme al escenario. Se nota. Es fresca, se maneja con mucha soltura y conoce, como pocos, el timing de la comedia. Es capaz de hacer humor con una tragedia griega y lo hace muy bien.
En Antígona en el baño, la talentosa artista cumple triple rol. Es que no solo actúa; también adaptó el texto de Facundo Zilberberg y co dirigió junto a Laura Paredes. Al elenco lo completan Esteban Lamothe y Héctor Díaz. Los tres logran sacar más de una carcajada durante los 75 minutos que dura el espectáculo y el público los aplaude de pie.
La obra se centra en Ignacia (Llinás), una actriz de televisión que, después de 30 años, regresa al teatro con Antígona. Horas antes del estreno, la diva ensaya en su baño y no termina de memorizar el texto. Ante la presión, entra en pánico y se encierra en la habitación. Tanto Junior (Lamothe), su asistente, como Blas (Díaz), un psicólogo bastante particular que realiza “paisajismo de la mente”, hacen de todo por ayudarla. En ese afán, nada ocurre como esperaban y salen a la luz secretos que la diva tenía debajo de la alfombra.
El texto es ingenioso y las interpretaciones de los tres son admirables. Es una comedia divertida y con un ritmo ágil que combina elementos de la tragedia griega con humor contemporáneo. Toca diversos temas como la soledad, el amor, el paso del tiempo y la maternidad. También, cuenta con varios guiños para teatristas.
Se destaca la escenografía de Julieta Ascar: un baño con paredes y mobiliario en la gama del rosa, esculturas y accesorios pomposos. Es allí donde se desarrolla toda la acción y los personajes recorren hasta el último rincón del atractivo espacio.
Antígona en el baño es una muy buena opción para cortar con la rutina, disfrutar de grandes actuaciones, reír hasta que duela la cara y, por un rato, olvidarse de todos los problemas.
Para agendar
Antígona en el baño
De viernes a domingo, en el Teatro Astral (Av. Corrientes 1639, Buenos Aires). Entradas en Plateanet.


