El reencuentro de la China Suárez con Magnolia tras sus vacaciones en Bariloche: "Mini yo"
La China Suárez disfruta a pleno su noviazgo con Rusherking, ese halo espectacular que los baña a los dos en una atmósfera de amor hace unos meses. Tal el grado de idilio que los tortolitos volvieron a viajar juntos, tras su escapada al Caribe, al trasladarse a Bariloche.
María Eugenia y el músico estuvieron en la ciudad patagónica, desde donde compartieron varias fotos y videos de esa travesía, a la que la actriz acudió sola, sin sus hijos, que quedaron al cuidado de Benjamín Vicuña y Nicolás Cabré.
Justamente el tema de la paternidad se convirtió en un punto de conflicto con el chileno, sobre todo cuando la China publicó un tuit en el que aseguraba que ella estaba todos los días del año a disposición de sus hijos, a diferencia del actor que viajaba por el mundo de manera liviana.
A raíz de todo este conflicto, Benja realizó una maniobra para exhibir su accionar como padre y mientras Suárez jugaba con la nieve posteó unas imágenes con Magnolia y Amancio, en las que demostraba que se ocupaba de llevarlos al colegio y estar presente.
Todo esto se entendió como un metamensaje direccionado a María Eugenia, más allá que no hubo palabras específicas. De ese modo se puede interpretar como una batalla de indirectas, de dardos venenosos que se lanzan de un rincón del ring al otro.
Y en todo este panorama, la China realizó su jugada también. ¿Qué hizo? Apenas aterrizada de Bariloche, donde disfrutó a pleno del romance con Rusherking, Suárez armó un posteo en su Instagram de varias fotos con Magnolia, en las que lució sonriente y feliz.

La actriz le agregó un mensaje concreto a su posteo y puso: “Mini yo”. En esa gama de imágenes, María Eugenia se mostró totalmente embelesada por volverse a encontrar con su segunda hija, la primera que tuvo durante la relación con Benjamín Vicuña.
Muchas voces consideraron que se trató de una réplica para el chileno, una manera de salir al campo de lo público a evidenciar cómo afronta su maternidad y la importancia que le dedica a sus pequeños, más allá que ahora se procure algunos tiempos de su agenda para nadar por las aguas del enamoramiento.


