Jesica Cirio reveló por qué se peleó con su mamá a los 17 años: "Me regaló un piano cuando yo quería las…”
Jesica Cirio hace unos días estuvo como invitada en PH: Podemos Hablar. La famosa habló de múltiples temas que tiene en su vida. Sin embargo, con los que más sorprendió fue con su despedida de Gerardo Rozín y el regalo que obtuvo por parte de su madre que nada le gustó.
Cirio fue la fiel compañera de Rozín durante los últimos años. Juntos conducían La Peña de Morfi (después de la polémica historia de Carina Zampini) y ahora es ella quien debe sacarla adelante junto a Jey Mammón. Fue entonces cuando la esposa de Martín Insaurralde comenzó a relatar cómo fueron los últimos días junto a su gran amigo.
"Habló mucho conmigo. Lo acompañamos durante todo el año. Me sentó, me habló, me explicó y se despidió. Yo no lo sentí así porque creía que no iba a pasar. Me fui de viaje a trabajar afuera un mes y pico y fue muy insistente con que nos juntemos antes de que yo me fuera", agregó.
Y fue en ese momento en el que la emoción comenzó a evadir su cuerpo y sus ojos se llenaron de lágrimas con una voz quebrada: "‘Antes de irte, hacete lugar’, me decía y ahí fue que charlamos mucho. No hablamos de “La peña”. Hablamos de la vida, algo que me voy a guardar siempre para mí".
"Gerardo fue una persona que a mí me guió mucho. Fue un tío, un hermano, un amigo, fue todo. Me preparó básicamente para lo que iba a pasar y que tome consciencia sobre eso. Él me contó lo que le estaba pasando riéndose de la situación, con su humor. Fue muy lindo poder despedirme", confesó a corazón abierto.
Para acabar con el clima de tensión y tristeza, Andy le realizó otras preguntas a Jesica que tenían más que ver con su infancia. Fue entonces cuando la modelo reveló cómo era la relación con sus padres y la carrera artística que soñaba construir, pero que no era aceptada por su familia.
"Mi mamá estaba las 3 horas que yo estaba en la academia de Julio Boca esperándome sentada. Un día me regaló un piano porque en la escuela no ponían música, sino que había una pianista tocando todas las mañanas. Y teníamos piano como materia. Iba a piano y estudiaba, no porque me gustara sino porque era una de las materias", comenzó a relatar.
Y reveló: "y como empecé a tomar clases particulares mi mamá pensó que me fascinaba el piano, que no era eso, y me regaló uno para mis 15. No quería eso. Casi me muero. En realidad, a los 16 ya estaba planeando hacerme las lolas. Era híper flaca, con mucha cola y chata. Le dije, no mamá, yo quiero hacerme las lolas".


