Cómo luce Paula Robles, a 14 años de su divorcio con Marcelo Tinelli
Paula Robles estuvo 14 años al lado de Marcelo Tinelli. Su romance comenzó en 1994, cuando era una de las bailarinas del programa éxito en esos días. “El Flaco estaba como loco con la Flaca. Y tiró todo por los aires en un momento que lo de Soledad Aquino no daba para más”, contaron.
Lo cierto es que a fines de 2008 pasó casi lo mismo. “Pero esta vez él no engañó a nadie”, dicen los tinellistas de la primera hora. Y el romance de Robles y Tinelli se cerró en medio de un divorcio bastante sencillo en 2009. “Ella se quedó viviendo en las Torres Le Parc, junto a sus hijos. Y su pasar económico siempre fue brillante. Está firmado”, contaron.
Hace unos días, se dio cuenta que la relación es perfecta. Con un hermoso saludo que ella le dio en el cumpleaños 62 de Marcelo: “Feliz cumple Marce! Deseo siempre tu felicidad. Te quiero mucho”, le escribió Paula junto a fotos de él con Francisco y Juanita en sus redes sociales.
Pero, ¿cómo está? ¿Y qué hace Paula? Esas son nuestras preguntas. Después de algún tiempo lejos de las cámaras, Robles apareció junto a su hijo Francisco Tinelli en la proyección de El eco de mi voz, el documental de Alejandro Maci sobre María Luisa Bemberg, en Buenos Aires.
De muy buen humor, Paula no quiso hablar de su amor (se dice que está en pareja con un bailarín) y se mostró feliz al lado de su hijo mayor. “Es una noche maravillosa”, dijo, mientras abrazaba al DJ.
La otra pasión que la mueve a Robles por estas horas es la danza. Acompañada de Brenda Rodríguez, hace unas semanas, Paula dirigió una nueva y vibrante movida de Mulleres, en la zona de Canning. “Mezclamos disciplinas: música, dibujo, danza y poesía, y a través de ellos intervenimos el espacio físico. Cada espectador arma su propio recorrido”, contó Robles.
“Un montón de artistas, músicos y bailarines talentosos que se prestan a este movimiento artístico y transformador. Es una red de creatividad e incondicionalidad”, agregó en la revista Hola! Mulleres nació en 2010, y es lo que la apasiona por estas días a Paulita. “La danza me salvó la vida”, se cansa de repetir.
“Con el grupo salíamos a bailar a las plazas con la gente, nos presentábamos en diferentes lugares y, cuando estuvo consolidado, decidimos ir a trabajar a la playa y hacer mandalas en la arena. Esa experiencia quedó registrada y fue el disparador para que decidiera mi siguiente paso”, contó Robles, que ahora estudia cine con Raúl Perrone.