Por qué Leo Sbaraglia tardó casi 25 años en terminar el colegio secundario
Ser un artista no es nada fácil. Mucho menos cuando sos una estrella internacional y una reconocida figura del cine como lo es Leonardo Sbaraglia, uno de nuestros más grandes actores.
Las jornadas de filmación en los sets, las pruebas de vestuario y maquillaje, los castings, los viajes internacionales o las grabaciones de producciones locales hacen que la agenda de una estrella de tal calibre tenga pocos horarios semanales libres que dificulten algunas actividades.
A Leo Sbaraglia le sucedió eso. El actor admitió que recién pudo terminar el secundario después de los 40 años. Y se encargó de explicar cuál fue la razón para demorarse 25 años en hacerlo.
El galán, que actualmente tiene 51 años, debutó a los 16 en la famosa película La noche de los lápices, pero alcanzó su fama y popularidad con el papel de Diego en Clave de Sol, con tan solo 17, en plena adolescencia.
"Cuando hice clave de Sol estaba terminando quinto año. Vine del viaje de egresados, me hicieron la prueba y ahí empecé a trabajar en la tira. Vieron lo que es trabajar en la tele: son doce o trece horas por día”, comenzó contando Sbaraglia hace algunos años, invitado a PH, Podemos Hablar (Telefe).
Luego explicó por qué razón no pudo terminar el secundario: “Quedé debiendo dos materias: Física y Química. Física la logré dar y me quedó Química. Así la terminé debiendo”.
Pasaron muchos años, películas, ciudades del mundo y aventuras hasta que Leo pueda plantarse y enfrentar aquella asignatura pendiente que lo separaba de su título.
Con ayuda del programa Pura Química, que le realizó los trámites para que pueda rendirla, el actor que en aquel entonces tenía 43 años pudo aprobar aquella materia. “Me recibí como parte de un crecimiento natural. De no tener pendientes algunas cosas”, reveló.
“Me pareció piola cerrar una etapa. No te podés hacer el boludo con ciertas cosas. No sé si necesitaré el título para iniciar una carrera terciaria alguna vez, pero es un lindo mensaje para mi hija y para el que no se anima”, cerró al respecto Sbaraglia.