Inolvidable: Enrique Pinti contó en primera persona sus anécdotas con los famosos

Inolvidable: Enrique Pinti contó en primera persona sus anécdotas con los famosos

El actor se divirtió con Antonio Gasalla, viajó por el mundo y siempre habló con la gente en la calle

MDZ Show

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Todavía resuena en el aire la sorpresa y el dolor mayúsculo por la partida de Enrique Pinti, ese extraordinario artista que apagó su luz a los 82 años, durante la madrugada de este domingo en el sanatorio Otamendi. Un personaje único y disruptivo de la sociedad argentina.

Dueño de un talento extraterrestre, con el que escribió, produjo y protagonizó obras teatrales de envergadura, que se convirtieron en verdaderos clásicos y material ineludible para la comprensión del comportamiento del argentino. Nadie olvidará jamás a este fuera de serie.

El pueblo llora su partida, al menos podrá acercarse a su casa, su hogar, el teatro para despedirlo, dado que se llevará a cabo un velatorio en el Multiteatro Comafi, durante la mañana del lunes. Un adiós que seguramente contará con la presencia de miles y miles de personas.

Dentro de un sinfín de situaciones vividas, a lo largo de sesenta años de trabajo en todas las vertientes del arte, Enrique siempre se caracterizó por su capacidad de narración de circunstancias de su experiencia propia, además de toda el poder de análisis de la realidad sociopolítica.

Uno de sus grandes amigos fue Antonio Gasalla, con quién trabajó en infinidad de ocasiones, pero principalmente compartió largos años de amistad maravillosa. En ese sentido brotan las anécdotas de episodios que transitaron en conjunto.

En una visita a Gracias por venir, el ciclo de Gerardo Rozín, ambos artistas abrieron el arpón de los recuerdos y exteriorizaron vivencias fantásticas. Antonio lo pintó de cuerpo entero: “New York,  en el soho en un restaurante de última moda, tenías que hacer una cola con una bandeja. Había sopas, él fumaba en ese momento, él me había engrupido con que hablaba inglés. Llevaba la carterita abajo del brazo, diario, y paraguas, con el cigarrillo y le dice a la moza ‘for me’ y le hace una seña y la chica se dio vuelta y no le sirvió”.

Otro de los momentos desopilantes se produjo en un vuelo, también en tierra estadounidense, dado que Gasalla contó: “El avión se mueve un poco, Enrique sale del baño de espalda, meando y vuelve a entrar. No cerró bien la puerta”. Así como el propio Enrique añadió: “Era un vuelo corto, habíamos estado tomando mucho líquido. Cuando estábamos por aterrizar, yo digo me meo, justo el avión tomó contacto con la pista y me moví”.

Pinti nunca escatimó en los detalles y en otra oportunidad explicó lo que sucedió en un encuentro con Mauricio Macri: “Estábamos en un cumpleaños de Gerardo Sofovich y él me dijo, así de la nada: 'Usted tiene que hablar conmigo'. Yo digo '¿usted no querrá hablar conmigo?' Me dice, 'porque no es oro todo lo que reluce'. Yo dije '¿qué?'. No porque no lo que yo le quiero decir es que usted ve oro donde no hay. Se ve que yo había hablado bien de alguien que él no podía ver. Se ve que él en su lenguaje me quiso decir que tenía interés en hablar conmigo y que me quería que las cosas que yo decía que estaban bien estaban mal”.

Respecto a lo que acontecía en la vía pública y el contacto con la gente en la calle, Pinti reveló: “Cuando te ve la gente, te dice cosas en la calle. En el caso de Mirtha (Legrand), mucha gente le pide que la ayude con situaciones. A mi no me preguntan esas cosas porque saben lo que les puedo contestar. A mi si me dicen una barbaridad no la oí, lo que escucho permanentemente es maestro, sos un genio”.

Así como también explicó una táctica que solía usar en los viajes en taxi: “Los tacheros me preguntan cómo está el país, no me molesta que me pregunten. Según los días, cuando de repente voy al médico o hacerme un análisis de sangre, si alguien me pregunta les digo que estoy afónico”.

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