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La desgarradora carta de la hija de Natacha Jaitt a 3 años de su trágica muerte

Antonella Olivera escribió un emotivo mensaje para recordar a la famosa, que apagó su luz en 2019 en circunstancias muy extrañas.

Las incógnitas continúan latentes, como un acertijo que no se resuelve y al que pareciera que no le imprimen mucha dedicación para dilucidar la verdad. Este miércoles se cumplen tres años de la trágica noche en la que Natacha Jaitt apagó su luz.

Las circunstancias extrañas permanecen sin indicios, poco se supo de esa velada en un salón de eventos en Tigre en el que la famosa murió. Una noticia que sacudió a todo el mundo del espectáculo y que sumió en un dolor profundo a su familia, que sigue clamando por justicia.

Las denuncias de Natacha en esas semanas previas, de todo tipo de tenor y que se vinculaban con manejos espurios de personajes pesados, estimulan a la familia a reclamar que se investigue con seriedad, que no se trató apenas de un ataque cardíaco. 

La hija de la célebre mediática se trasladó a Barcelona, con la intención de supurar heridas, de encontrar su propio camino, de abrirse una puerta en ese país. Desde ese lugar, Antonella Olivera decidió armar un posteo en conmemoración de su mamá.

Con una publicación en Instagram, la sobrina de Ulises Jaitt recordó con mucho amor a Natacha, así como exclamó que necesita conocer la verdad, que le exige a la justicia que encuentre al verdadero responsable del triste desenlace de su madre.

"Cierro los ojos, siento que estás cerca…reposo mi cabeza sobre tu vientre, siento tu olor, el olor a mamá. Estiro mis brazos para poder tocarte... pero, no estás. ¿Quién me ha quitado a mi mamá? 3 años espere y aún sigo sin saber", redactó Antonella.

En la continuidad de su carta, la joven acudió a una conexión sensorial con su mamá: "¿Dónde está? Solo Dios o el Universo sabrá. Todo eso que fue ya no será, lo que perdí, lo que luché y lucharé, lo que lloré, lo que sufrí. Te miro y te pregunto, ¿qué será ? Pero solo sonríes y nada más. Sé que estás, en alguna parte, en algún rincón… esperando sigilosamente la verdad”. 

Para cerrar, Olivera se centró en el anhelo de reencontrarse con Natacha y escribió: “Algún día se sabrá, cuando las olas del mar inunden la ciudad, cuando los latidos de este corazón dejen su melodía atrás y nos volvamos a encontrar".