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Gabriel Cartañá, el psicólogo de Bendita, sufrió un infarto y se filmó en la urgencia: el video

A punto de ingresar al quirófano, Gabriel Cartañá explicó el grave problema de salud que lo indujo en una operación.
Gabriel Cartañá vivió un drama.
Gabriel Cartañá vivió un drama.

Repentinamente. En un santiamén, Gabriel Cartañá se hundió en un contratiempo muy delicado, a raíz de sentir una anomalía en su pecho, llamó a un médico en la madrugada del lunes y detectaron que transitaba por un infarto, nada más y nada menos.

Luego de celebrar la Navidad, de vivir un momento de felicidad con los suyos, incluso de recibir un regalo maravilloso con la llegada de Tyron, un perrito precioso, el psicólogo de Bendita TV cayó en los influjos de una dolencia tremenda.

La situación escaló en gravedad, a tal punto que lo trasladaron a una clínica para que los profesionales determinaran con exactitud el cuadro y tomarán las decisiones pertinentes del caso en cuanto a los mecanismos a activar.

En el interior de una sala, recostado sobre una camilla e intubado, Gabriel prendió la cámara de su celular y le contó a sus seguidores lo que estaba experimentado en ese mismo momento. “Son las 5 de la mañana del lunes. Pensaba lo que es la vida”, comenzó.

En la continuidad de su relato, el psicólogo se lanzó a narrar los hechos:  “Hace apenas una hora llegó Tyrion a mi vida, a alegrarla. Y hace tres horas que estoy teniendo un infarto”.  Y añadió una declaración muy sensible al sostener: “En este momento estoy teniendo un infarto”.

Respecto a los pasos que le seguían a su afección, Cartañá tuvo la claridad de especificar que sucederá en el cortísimo plazo sobre la intervención quirúrgica: “Ahora en 10 minutos me van a llevar para hacerme un cateterismo y ponerme un stent”. 

Cartañá contó el calvario desde la clínica

Respecto a las reflexiones que alcanzó en todo ese contexto, el panelista de Bendita expresó: “Hace cinco horas estaba presentándoles a Tyrion. Y ahora estoy por entrar al quirófano. Pero bueno, en eso consiste la vida. Eso es lo que la hace intensa: que todos los días no sabemos qué nos va a deparar el destino”.