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Mau y Ricky se quebraron tras dejar afuera a un participante de La Voz Argentina

Uno de los competidores no pudo acceder a los playoffs, pero sus sentidas palabras hicieron mella en los hermanos Montaner.

Mau y Ricky son actualmente verdaderas estrellas internacionales. El hecho de ser hijos de un cantautor consagrado como Ricardo Montaner no los liberó de las frustraciones típicas que hay que afrontar todos aquellos que quieran dedicarse a la música. Y eso quedó en claro este martes, durante la gala de knockouts de La Voz Argentina, en Telefé, cuando recordaron sus comienzos en la industria. 

Los dos participantes que debían enfrentarse en el equipo de los hermanos eran Pablo Santillán, un joven con una enfermedad medular que le impide caminar, y Magdalena Cullén, una joven que los coachs le habían robado a Soledad Pastorutti en la etapa de las batallas.

Finalmente, Santillán no pudo acceder a los playoffs. "Primero que nada, muchísimas gracias por la oportunidad. Para mí, llegar acá fue un honor tremendo. Cuando hice la audición, se dio vuelta primero Sole, después Ricardo y después Mau y Ricky. Y yo los sigo a ustedes desde....No puedo hablar, la p...madre", dijo sin poder contener el llanto.

"Yo los sigo a ustedes desde MR, cuando empezaron. Y para mí fue un sueño saber que iban a estar acá. Y, cuando se dieron vuelta, yo ya sabía desde un principio que me quería ir con ustedes", reveló. "Les agradezco la oportunidad. Para mí, esto es lo mejor que me pasó en la vida hasta el día de hoy, que tengo 33 años", concluyó.

Frente a esta emotiva despedida, Ricky decidió tomar la palabra: "Muchas veces en la vida nos dan cartas que no son las mejores, como quien dice. Y tú, con las cartas que te tocaron a ti, has hecho maravillas. Y eso va a ser un ejemplo para tantas personas. Ese es tu legado, es tu llamado. Tu llamado es para llegar al corazón de millones de personas y lo estás logrando. Esto es solamente el comienzo de lo que Dios tiene para ti, te lo aseguro".

Por su parte, Mau se acercó al participante para despedirlo. "Te quiero hermano. Es un momento muy jodido. Aparte, es la confirmación de todo lo que uno sufrió por esas frustraciones y vainas...Él decía: ‘Los sigo desde MR’. Y yo me acuerdo, siendo MR, las frustraciones que tenía. También los sueños que tenía por estar sentado aquí. Y pensar que hay una persona que está ahí, que cuando yo juraba que no le estaba llegando a nadie, le llegué a él. Y ya valió la pena eso. Ya todo ese tiempo, esos trece o catorce años, ya valieron la pena con él", señaló.