Red Hot Chili Peppers cerraron una jornada picante en el Lolla
Ayer arrancó la quinta edición del festival Lollapalooza en Argentina. Con todas sus entradas ya agotadas se espera que durante las tres jornadas que dura el evento se reúnan en el Hipódromo de San Isidro más de 300 personas.
Como ya estaba pautado, a las 11.30 se habilitaron los accesos al predio para que miles de jóvenes comenzaran a disfrutar de un caluroso día. Aunque la mayor cantidad de gente comenzó a llegar pasadas las 18 (día laboral) igualmente el Hipódromo era una postal increíble desde un principio.


La primera banda a destacar, en el contexto de 30 artistas repartidos por cinco escenarios, fue el sexteto mendocino Mi Amigo Invencible. Los liderados por Mariano di Cesare dispusieron un listado de temas efectivo para los 45 minutos de concierto que tenían pautado.
Claramente repasar canciones de sus último cuatro discos funcionó para un público que agitó con cada una de las canciones. "Bahía do Point Olive" de Relatos de un incendio (2011); "Los Pájaros" de La Nostalgia Soundsystem (2013); "Gato Blanco", "Gato Negro" y "Máquina del Tiempo" de La Danza de los Principiantes (2015); "Colmillos" y "Temblor" de Ciencias Naturales (2018) fueron parte del setlist que la banda mendocina interpretó. Una presentación que claramente marca un hito en su carrera ya que cumplieron en el marco de un festival tan importante a nivel mundial.

Al mismo tiempo, en el Main Stage 2, Miranda! arrancaba con su lógica hitera y bailable. Ale Sergi y Juliana Gattas le pusieron todo el acting escénico del que ya nos tienen acostumbrados. "Perfecta", "Tu padre" y "Yo te diré" fueron algunas de las canciones que formaron parte de un efectivo repaso por sus grandes éxitos.

Mientras tanto @mirandaenvivo hace lo suyo en el #MainStage2 #LollaMDZ #LollaAR @mdzonline @mdz_radio @lollapaloozaar pic.twitter.com/h5MXE3WA65- Gonzalo Arroyo (@arroyogonza) 16 de marzo de 2018

El turno de Dante Spinetta en formato solista llegó al escenario principal. La carta fuerte fue presentar temas de su último disco Puñal (2017), aunque también habrá momentos para Pyramide (2010). Dato curioso: ante las repercusiones mediáticas de la semana pasada por el tema "Gisela" (supuestamente dedicado a la relación entre Daniel Scioli y Gisela Berger) Dante aclaró que no iba a tocarlo y que todo lo que se dijo en la prensa fue una "mega gilada". En el #MainStage1 @dantespinetta #LollaMDZ #LollaAR @mdzonline @mdz_radio %uD83C%uDFB6%uD83D%uDCF0%uD83D%uDCF7 pic.twitter.com/0S3sCJVsUb- Gonzalo Arroyo (@arroyogonza) 16 de marzo de 2018
Pegadito, una de las bandas más grandes del rock nacional. Las Pelotas entienden muy bien como despacharse en 60 minutos todo su arsenal. Su experiencia en festivales se nota ante el armado del listado de temas. Un clásico tras de otro.
Momento emotivo cuando Germán Daffunchio previo a interpretar "Desaparecido" preguntó por Julio López. Las pantallas proyectaron fotografías de los desaparecidos en la última dictadura militar. El cierre fue con "Capitán América" con dedicatoria incluida "al más paco de todos" Donal Trump. Germán de @laspelotasweb se pregunta dónde está Julio López antes de interpretar "Desparecido". #LollaMDZ #LollaAR @mdzonline @mdz_radio @lollapaloozaar pic.twitter.com/Ag2XekiOIk- Gonzalo Arroyo (@arroyogonza) 16 de marzo de 2018
Hay algo que tiene el Lollapalooza es la oportunidad de descubrir en vivo a bandas nuevas o al menos desconocidas para uno. Ese fue el caso de Spoom. Los texanos liderados por Britt Daniels fueron por todo. Su último disco Hot Thoughts (2017), el que los posicionó en la escena mundial, sería obviamente su carta de presentación en Argentina. Un amalgama de sonidos que van desde el rock revival y post-punk con bases electrónicas. Claramente, un gran debut en esta parte del mundo. Los texanos de @spoontheband sobre el escenario #Alternative en el #LollaAR vía @mdzonline #LollaMdz pic.twitter.com/9PDXMTWOcb- Gonzalo Arroyo (@arroyogonza) 16 de marzo de 2018
Si hablamos de tapaditos, Royal Blood fueron los que más sorprendieron al público. Aunque es una banda muy reconocida a nivel mundial, esta dupla británica compuesta por bajo y batería tuvieron que "pagar derecho de piso" y lo lograron con creces. Mike Kerr y Ben Thatcher lograron meterse al público en el bolsillo con su particular estilo. Distorsiones crudas y revisionismo sonoro del setenta sería una buena síntesis para una banda a tener en cuenta.
El góspel de Chance The Rapper iluminó las almas del público que colmaba las inmediaciones del Main Stage principal. Con una banda tremendamente ajustada el rapero de Chicago hizo de las suyas con un repertorio muy variado de hip hop, mezclado con algunos clásicos más poperos. Pero su mayor expresividad emotiva la logra cuando transita los caminos del sonido cuasi religioso acompañado por un coro angelical. Desde Chicago llega la gran voz de @chancetherapper . Trajo una banda increíble al @lollapaloozaar que verdaderamente sorprendió. Vía. @mdzonline #LollaAr #LollaMDZ pic.twitter.com/AWIyzbJLax- Gonzalo Arroyo (@arroyogonza) 16 de marzo de 2018
Llegando al cierre de esta primera jornada nos encontraremos con dos pesos pesados. Primero, la presentación de Imagine Dragons. Los oriundos de Las Vegas dieron un show espectacular que no solo se vio reflejado en las interpretaciones de cada tema, sino que además las proyecciones en las pantallas le dieron un plus casi lisérgico.
El rock-pop de estadio que supieron conseguir U2 (ayer) y Coldplay (hoy) es retomado en claros ejemplos como "On Top Of The World" o la incansablemente radiable "Radioactive". El comienzo de @Imaginedragons en el #LollaAR vía @mdzonline #LollaMdz pic.twitter.com/VfuuJ2PXW4- Gonzalo Arroyo (@arroyogonza) 17 de marzo de 2018
Para finalizar una jornada de 12 hs a pura música, nada mejor que hacerlo con Red Hot Chili Peppers. Formados en 1983, los de Los Ángeles tienen grabados una cantidad de discos más que exitosos y variados en su estilo. Si sus comienzos fueron por el lado del funk crudo y rockero, en los últimas dos décadas pasaron hacia un sonido más digerible y aceptable para una gran mayoría. Esto no significa que en vivo hayan perdido esa energía feroz que los transformó en verdaderos baluartes del rock contemporáneo.
El concierto tuvo sus pros y sus contras. Quizás el descuido más importante fue la selección de temas, priorizando en gran parte del show "baladas" y no la vehemencia de su primera etapa (igualmente no hay que aclarar que un tema tranqui de los Red Hot puede ser el más pesado de muchísimas bandas). Lo otro que se le podría reprochar fue la extensión del concierto que solo duró 1 hora 45 minutos. Momento de "Californication" de los #RedHot en el #LollaAr . Un show con altos y bajos, aunque la banda suene increiblemente ajustada. Mañana la cobertura completa de esta primera jornada en @mdzonline #LollaMdz pic.twitter.com/71gxi83Xri- Gonzalo Arroyo (@arroyogonza) 17 de marzo de 2018
Temas como "Snow (Hey Ho)", " The Zephyr Song", "Strip My Mind", "By the Way", "Go Robot", "Californication" y "Under the Bridge" se fueron sucediendo con algunos pasajes más eufóricos y distorsionados como con "Can't Stop", "Nevermind", "Higher Ground" y "Give it Away". Lejos el mejor momento de #redhotchilipeppers en el #LollaAr con "Higher Ground" vía @mdzonline @lollapaloozaar #LollaMdz pic.twitter.com/31WG1RzTdX- Gonzalo Arroyo (@arroyogonza) 17 de marzo de 2018
Lo positivo siempre será que los Red Hot Chili Peppers suenan increíbles en vivo más allá de la elección de las canciones. Un ejemplo de esto fue el comienzo del show con una zapada extensa (algo que se repetiría en varios tramos del show) entre el bajista Flea, el baterista Chad Smith y el guitarrista Josh Klinghoffer. Por su parte, Anthony Kiedis se maneja muy bien en el escenario como ese gran frontman que es.
En síntesis, el balance es más que positivo. Los Red Hot saben plasmar su experiencia de tantos años intentando convencer a un público compuesto por generaciones tan distintas. Si el Lollapalooza nació como la ventana para la música alternativa de los noventa, ellos son uno de sus máximos exponentes, y anoche lo demostraron.
Por Gonzalo Arroyo. Fotos Jimena Sabelli.












