The Orville: el creador de Family Guy va al espacio
Seth MacFarlane es conocido por sus trabajos animados. Primero creo Family Guy, una historia muy similar a Los Simpsons que con el paso del tiempo fue haciéndose con su propio nombre. Luego sacó American Dad, que era básicamente la misma premisa pero con espías y extraterrestres en vez de hombres de intelecto limitado y perros parlantes. Finalmente creó un spin-off de Family Guy llamado The Cleveland Show, que era otra historia de una familia en la que se incluía un animal parlante, esta vez un oso.
Diez años después de su último estreno televisivo, MacFarlane volvió con una serie muy alejada de su estilo habitual: The Orville. Ambientada en un futuro cercano, la serie cuenta las aventuras del capitán Ed Mercer. interpretado por él mismo, quien consigue por primera vez estar al mando de la nave que le da el nombre al show, pero que debe trabajar con su ex esposa, a quien encontró engañádolo con un alienígena. Mezcla de comedia y aventuras, la serie tiene muchísimas similitudes con Star Trek, al punto que buena parte de las críticas la atacaron con dureza por ser más que "un homenaje" al clásico de ciencia ficción.
Las críticas tiene un punto: la estética está prácticamente basada en las clásicas series de Viaje a las Estrellas, con uniformes que recuerdan a los de la tripulación del Enterprise, y hasta algunas razas parecen basadas en las del universo de Picard, Spock y Kirk. La conexión entre ambas series no termina allí, ya que MacFarland convocó para trabajar en el equipo de producción a algunos veteranos de series del universo trekkie, y hasta a algún actor.
En diversas entrevistas, el productor y actor principal se escudó en las palabras homenaje y parodia, pero los fanáticos más acérrimos de la ciencia ficción no le perdonaron la falta de originalidad, e inundaron internet con duras críticas. En el sitio IndieWire llegaron a llamar a The Orville una copia "creativamente, moralmente y éticamente en bancarrota".
No hace falta decir que, como suele suceder en internet, están exagerando. Sí, The Orville no es el show más original que salió en los últimos años, pero por lo menos por lo que se pudo ver en su estreno, tiene el suficientemente atractivo para mantenerse a flote sin comprarse con nadie. Hay que tener en cuenta, claro, que sigue siendo una comedia del creador de Family Guy, por lo que se puede esperar algunos chistes más o menos desubicados, y tópicos que probablemente otras series no se atreverían a tocar.
Otra decisión que fue cuestionada fue la de hacer que los capítulos duraran una hora, y no media, algo a lo que MacFarlane está acostumbrado. En sus múltiples descargos, el creador de la serie indicó que buscó que las historias se desarrollaran plenamente, y que en media hora la acción hubiera sido demasiado breve. A pesar de tener sus motivos, The Orville parece, por momentos, perder el rumbo, algo que sin duda se hubiera evitado con emisiones más cortas.
La realidad es que The Orville no es una obra maestra, pero sin dudas es mejor que, por ejemplo, The Cleveland Show, o la película que MacFarlane dirigió en el 2014, A million ways to die in the West (Un millón de formas de morir en el Oeste). Es natural que para muchos esa cualidad no sea suficiente para darle una oportunidad a la serie, pero, por ahora, tiene espacio para mejorar. Además hay pocas comedias de ciencia ficción, por lo que puede llegar a encontrar un público específico.
Como recomendación final, quienes quieran ver una verdadera obra maestra de la comedia de ciencia ficción, pueden disfrutar de Plutón BRB Nero, la serie que Álex de la Iglesia dirigió en 2009. Sus capítulos completos se pueden ver en la página de la Televisión Española.


