BoJack Horseman: ¿Qué le espera al caballo más famoso?
Septiembre llega con grandes regresos a la pantalla chica, entre los que se encuentran The big bang theory, Modern family, Brooklyn nine-nine y un sorpresivo reencuentro del elenco de Will & Grace, que se reúne después de 11 años. De todas maneras, el regreso más importante es el de BoJack Horseman, la serie animada sobre un caballo famoso que no puede lidiar con su vida dentro y fuera de la televisión.
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BoJack Horseman tomó a todo el mundo por sorpresa tras su estreno en agosto del 2014. Nadie esperaba que un show con una premisa tan rara se transformara en un éxito inmediato tanto entre el público como en la crítica. Su mayor logro fue captar la esencia de una generación que todavía cuesta entender, los millenials, y hablarles directamente a ellos. Para hacer una comparación más o menos justa, la serie es para los millenials lo que Friends fue para la generación X (aunque esa sitcom sigue manteniendo su popularidad, también entre los millenials).
La historia comienza con BoJack intentando volver a la fama después de haber conseguido una sitcom exitosa durante los años 80. En la actualidad pisa los 40 años, tiene una relación más o menos estable con su agente, y mantiene en su mansión a un vago que parece no servir para nada. El estilo de animación en único: el mundo imaginado por Raphael Bob-Waksberg -el creador de la serie- mezcla humanos con animales antropomorfizados, y se ubica en paisajes que mezclan el realismo con la fantasía.
En los papeles, la serie es una sitcom, aunque con el paso de los capítulos decantó rápidamente en esa extraña categoría de la que ya hablamos, las sadcom. Las dificultades que el caballo tiene para relacionarse con las personas que conoce y hasta con quienes considera sus amigos lo mantienen en un casi constante estado de depresión, que se ve acrecentado por su alcoholismo y su adicción a las drogas. En pocas palabras, BoJack es un antihéroe como nunca se vio en una serie animada, y el actor que le da voz, Will Arnett, fue la elección perfecta para interpretarlo.
Arnett, conocido por su papel como Gob en Arrested Development, le brinda al caballo su personalidad generalmente esquiva y neurótica, pero también le agrega el grado de fanfarronería que mostró en algunas de las otras series en las que apareció. El elenco se completa con Amy Sedaris como Princess Carolyn, la gata agente de BoJack; Alison Brie como Diane, la escritora fantasma que intenta publicar la autobiografía del caballo; Aaron Paul como Mr. Todd Chavez, un desocupado de 24 años que vive con BoJack, y Paul F. Tompkins como Mr. Peanutbutter, un perro que también tuvo una comedia, pero que todavía mantiene su fama.
En las tres temporadas que ya salieron al aire quedó clara una cosa: no hay límites a la hora de los temas a tratar. La tristeza, claro, es uno de los puntos recurrentes del show, pero también se habla de la amistad, las relaciones, y temas bastante más punzantes como las adicciones, los abusos, el aborto o la muerte.
Lo curioso es que a pesar de la complejidad de la trama y de lo oscuro de las situaciones en las que se ven envueltos los personajes, la serie mantiene un sentido del humor verdaderamente efectivo. No es raro que haya capítulos enteros en los que la trama sea densa, pero nunca se dejan de incluir gags hilarantes, aunque no sea más que para cortar un poco la tensión.
Netflix estrenará la nueva temporada de BoJack Horseman el 8 del mes próximo. La última temporada había dejado al héroe con el sabor agridulce del éxito vacío, y alejado de quienes más lo apoyaron. Tras el éxito y la innovación que representó la tercera entrega, las expectativas para esta nueva temporada son altísimas. ¿Podrá BoJack mantener el nivel?


