A 20 años de la muerte de Gilda, su legado
El 7 de septiembre de 1996, la cantante falleció en un accidente automovilístico y pasó a la inmortalidad.
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Dos décadas más tarde su música permanece viva al igual que su espíritu y suma cada vez más fanáticos en todo el país que no sólo escuchan sus canciones, sino que también creen en ella y hasta le atribuyen milagros.
Aunque sus restos descansan en el cementerio de La Chacarita, susseguidores le montaron un santuario al costado de la ruta donde ocurrió el fatal accidente. Allí le dejan flores, rosarios, cartas y fotos.

Si bien comenzó a llamarse Gilda cuando arrancó su carrera artística, desde chica en su casa era Shyll. Su madre había querido anotarla con ese nombre, pero en aquella época, 1961, no estaba aceptado en el Registro Civil.
Desde niña estuvo ligada a la música, pero por esas cosas de la vida, a la hora de elegir una profesión optó por su otra vocación, la de maestra jardinera. Desde los 16 años, cuando murió su papá, trabajó en el jardín que era de su madre y luego, una vez recibida, en una escuela católica.
En 1979, con nada más que 18 años y luego de dos de noviazgo se casó con Raúl Cagnin, con quien tuvo dos hijos, Mariel, quien murió con ella en el trágico accidente y Fabricio.
Se dice que en 1987 rumbo a la escuela en la que daba clases se encontró a Toti Giménez en el colectivo, quien había sido su amigo inseparable durante la infancia y pareja durante sus últimos años de vida. Él , que ya se dedicaba a la música profesionalmente, la convenció de que se dedicara profesionalmente al canto. Al poco tiempo ella se separó de su marido.
Su carisma y su voz dulce hicieron que pronto pudiera lanzarse como solista, teniendo que superar para eso varios prejuicios: se estaba metiendo en un mundo donde las mujeres no tenían demasiado lugar y las pocas voces femeninas que había tenían una fisonomía completamente diferente a la de ella, mucho más voluptuosas.
Editó seis discos: : "De corazón a corazón", "La única", "Pasito a pasito... con Gilda", "Corazón valiente" y "Si hay alguien en tu vida", pero su obra póstuma fue mucho mayor y desde 1997 hasta la actualidad salieron más de dos decenas, entre compilados y reediciones.
La carrera de Gilda fue breve pero con una amplia proyección. En pocos años logró romper con los estándares establecidos en el ambiente de la movida tropical, realizó giras por todo el país y abrió el mercado a Bolivia y Perú. Incluso la semana de su muerte había sido invitada a cantar en México.
Cuando estaba en el mejor momento de su carrera, sufrió un accidente en el Kilómetro 129 de la Ruta 12, en Entre Ríos, el 7 de septiembre de 1996. Falleció a los 34 años. Su hija Mariel y su madre Tita también murieron. Sus fanáticos realizaron un santuario de Gilda al costado de la ruta.
Tras su muerte, se convirtió en una leyenda y muchas la consideran una santa. Desde 1997 hasta la actualidad, su discografía logró récords de venta. Su música sigue vigente hoy más que nunca.
Ahora, Natalia Oreiro exorciza a Gilda
A 20 años de su trágica muerte, una película rescata la leyenda de la cantante tropical. La película, que se estrena el 15 de este mes, la semana posterior al 20 aniversario del fallecimiento de la cantante.
Natalia Oreiro la describe como "una mujer que era hija de un guitarrista y una concertista de piano, que creció en Devoto, fue maestra jardinera, se casó, tuvo dos hijos y un día, casi con 30, se anima a cumplir su sueño".
Fuente: Teleshow




