Gondwana pasó por Mendoza y el reggae se adueñó de todo
Nadie podrá discutir la trayectoria de Gondwana, que se plantó en el Bustelo soltando sus 20 años de recorrido musical sobre las tablas mendocinas. Pero la velada de ayer fue perdiendo intensidad y magia con el correr de la hora cuarenta que duró el recital.
Promediando la mitad el cantante, Maxi Vargas, tropezó en el escenario y se sacó la rótula; de allí en más se notó que el grupo de músicos sólo pensaba en cerrar la presentación.
Entre tanto recurso para volver a levantar a sus seguidores, Maxi Vargas, trastabilló en escena y se sacó la rotula. Un momento de duda con los músicos tocando sin parar hasta que el vocalista reapareció, llevó calma y siguió el recital como si nada hubiese pasado.
Con un profesionalismo infernal, la banda no acortó ni un tema en la lista, pero al ver la cara de dolor del cantante, uno pedía desde abajo que lo cerraran. Parecía estar sufriendo más de lo que podría disfrutar. En ese clima emergieron: “Nuestro sueño”, “Mejor que intentes” y “Traficantes de Fe”. Un corto bis con “Princesa” y Felicidad” dieron los últimos destellos de calor en una noche extraña donde el reggae estuvo ante todo. Con sus compases suaves y tranquilos se adueño por completo de un Bustelo que fue todo paz y amor.