Presenta:

Café Tacuba volvió a Mendoza y dejó todo en el escenario

Tocaron durante más de dos horas en un show inolvidable y muy divertido. Caracterizados por su versatilidad al intercambiar instrumentos y combinar rock e indie, hicieron explotar la disco El Santo. Cerca de 3 mil personas fueron a verlos.
El grupo mexicano otra vez tocó en Mendoza.
El grupo mexicano otra vez tocó en Mendoza.
Café Tacuba subió al escenario poco después de la medianoche y se despidió a las 2.30. En esas 2 horas y media, en la disco El Santo se vivió lo mejor del rock y el desenfreno musical que sólo Tacvba puede esgrimir.

Musicalmente prolijos y sincronizados los Tacvba volvieron a Mendoza luego de 11 años de ausencia y demostraron que quienes los tildan de “íconos” del rock en español, no se equivocan.

Al igual que su último disco “Sino”, el show comenzó con “Seguir siendo”, para luego hacer delirar al público al compás del irrefrenable “Eo” del CD “Cuatro Caminos”. Las cosas se fueron tornando cada vez más familiares con “Las Flores” y “Cero y Uno”, ambos, hits que les valieron mucho éxito comercial.

La buena onda del líder Rubén Albarrán estuvo en perfecta sintonía con el calor del público - en extásis al ver a un grupo que si sorprende con sus canciones en un CD, en vivo, es un tornado de pasión y garra escénica-.

Enérgico e hiperquinético, Albarrán no es sólo un excelente frontman y un destacado showman, sino que posee una capacidad vocal que le permite  cantar durante dos horas y media entregándose con la misma intensidad desde el principio hasta el final. Casi como un niño, descubre cada rincón del escenario, deseoso de satisfacer a los presentes en todo momento y con cada palabra.

Casi tres mil personas quisieron dar el presente y disfrutar de temas como “Chica banda”, “María”, “Chilanga banda”, “Eres”, “Ingrata”, “No controles” y el futuro clásico "Volver a comenzar".

En todo momento, resalta a la vista lo mucho que Tacvba se divierte sobre el escenario tocando y hasta recreando la famosa coreografía del video “Déjate caer” para divertir a sus fans –y hasta por que no- burlarse de ellos mismos.

Muchas cosas pueden decirse de una banda como Café Tacvba, pero lo cierto es que en la actualidad existen pocas agrupaciones que presenten la sincronización, versatilidad  e increíble afinación de estos mexicanos, quienes pueden jactarse de montar un show descomunal.

Sólo resta ver, si deberán pasar otros once años para volver a disfrutar - “¡de poca madre!” como bien aseguró Rubén Albarrán- con Café Tacvba en tierra mendocina.