Presenta:

Manos a la obra, hoy: Vale Simón

La arquitecta devenida en diseñadora de indumentaria, creadora de la marca Blac Le Cat, nos recibió para contarnos sobre su proceso creativo y su inspiración a la hora de diseñar.
Foto: Lucía Marchessi
Foto: Lucía Marchessi

Vale Simón, la mente detrás de la marca mendocina Blac Le Cat, tenía un sueño recurrente cuando estudiaba arquitectura: iba camino a la facultad con todas sus maquetas, con tal apuro que de repente se le caían todas. Al momento de levantarlas del piso, su sueño viraba hacia donde su corazón latía, lo que recogía ya no eran maquetas sino... ¡prendas!

A pesar que se confiesa una amante de la arquitectura, lo que verdaderamente moviliza a Vale es el diseño de indumentaria: luego de recibirse, decidió emprender un nuevo rumbo, y sin ningún conocimiento previo, se sumergió en el mundo del diseño y creó su marca Blac Le Cat en 2014. Un año después decidió asociarse a Julia Ostropolsky, administradora de empresas, quien se encarga de la parte comercial de la marca. 

Gráfica de la próxima colección primavera-verano 2018.

- Contanos un poco de tu marca, Blac le Cat.

Blac le cat es marca de mujer, de estilo clásico, minimalista, con elementos desestructurados y salvajes que rompen la limpieza y lo pulcro.

- ¿Cuál es tu impronta?

Me gusta manejar tipologías clásicas, de todos los días, que presenten ese elemento sorpresa, ya sea la forma o la gráfica que destacan la presencia de un diseñador.

¿Qué viste Vale Simón?

Me visto muy clásica, generalmente de negro, blanco y jean, tengo muchas prendas BLC que me encanta usar. Prefiero elegir diseñadores locales, pagar más por una prenda única que sé cómo fue concebida y tener menos antes que adquirir algo masivo e industrializado que en su producción destruye recursos humanos y naturales. Cuando viajo también compro, pero trato de informarme y consumir productos de gente que hace lo mismo que yo.

¿Cómo alimentas tu creatividad?

Viajando, ya sea lejos o cerca. También intentando alejar el estrés de mi vida, haciendo yoga, ejercicio, actividades al aire libre, visitar paisajes naturales, estar con amigos, descansada. También me inspira mucho el cine, las series y la música.

¿Qué diseñadores admirás? 

En Mendoza hay mucho talento, Lund Klader, Al Raz, Mucha, Alfonso, Capote, Flaner Milano, Iván Hernández, mi favorito (entre risas)... cada uno tiene estilos distintos, pero son todos talentosos.

A nivel nacional admiro a Jessica Trosman con su marca JTbyJT, Nous Etudions, Belen Amigo, Chain Garcia Bello.

Internacionales es mas difícil porque veo mucho y me quedo con detalles de distintas marcas; me gusta Stella Mccartney, Alexander Wang, Del Pozo, Filles a Papa, Mary Katrantzou, Alexia Ulibarri para quien trabajé en México DF... es infinito lo que admiro y uso como fuente de inspiración.

¿Seguís perfeccionándote?

Sí, me gusta capacitarme permanentemente. Ahora decidí hacer mis prendas sola, me animé a hacer moldería y agarrar las máquinas industriales, inventar terminaciones y costuras que estaban en mi cabeza. Etapa autodidacta hasta que venga la próxima.

¿Cómo es un día de V.S diseñadora?

Hago ejercicio bien temprano para arrancar con energía el día, algunos días voy al taller a coser, otros me quedo trabajando en casa con la compu, o me reúno con Julia, mi socia.

Por las tardes me encargo del diseño y de la producción de las prendas, así que comunmente visito talleres, compro avíos, etc., seguro también tengo cita con algunas clientas, a quienes les hago prendas a medida.

Intento cortar a las 20hs, para ir a yoga o para volver a casa, sentarme a investigar por internet, ver alguna serie, descansar o salir a comer con mi pareja o amigos.

¿Dónde compras tu materia prima?

Buenos Aires y Mendoza, por ahora.

¿Utilizas géneros orgánicos?

Es muy complicado por el momento, o te topás con quienes venden por orgánico lo que no es, o cuando realmente cumplen con todas las normas -porque abarca mucho más que no matar un animal en el proceso de fabricación- son tan caros que se tornan inaccesibles para un diseñador en crecimiento.

A la hora de materializar tus diseños, ¿te inclinas por algún género o color en especial?

Estoy en la construcción de mi identidad como diseñadora, voy probando géneros, colores, estampas, técnicas que voy adoptando, pero también me gusta cambiar, así que nada definido a rajatabla por ahora.

¿Cómo es tu usuario?

BLC apunta a una mujer adulta, consciente y apasionada.

Aparte de tus colecciones, ¿realizás diseños exclusivos a medida?

Sí, en BLC tenemos clientas que nos eligen para crear su guardarropas diario y otras para vestidos de fiesta y novias. Aceptamos hombres también, nos piden prendas especiales o consumen nuestro producto adaptado.

Lista tu colección, empieza otra etapa: la venta. ¿Qué haces? ¿Cuál es tu metodología de venta?

Mi metodología de venta ¡es mi socia!, yo me encargo de diseño y producción y ella del área comercial, agendas, eventos y presentaciones. Siempre hablamos y opinamos sobre todos los temas, pero Julia lidera en administración, y yo en diseño y producción. Nos llevamos muy bien así.

En este momento donde muchos viajan en busca de mejores precios, ¿notan el impacto en las ventas?

Nos afecta obviamente pero son mercados distintos, apuntamos a quienes prefieren un buen servicio con productos originales.

La ropa barata la hace gente en estado de esclavitud o miseria, talleres clandestinos, etc., la etiqueta no te lo cuenta. Barato tampoco es sinónimo de esclavitud, cierto es que hay grandes empresas que producen conscientemente pero no tienen exclusividad y el producto lo encontrás en todos lados.

Si tuvieras que dar un consejo a un/a joven que se quiere iniciar en la actividad, ¿cuál sería?

Si está dentro de sus posibilidades que estudien afuera, yo hubiese elegido eso sin lugar a dudas, no sólo por lo académico concretamente sino porque uno vive moda, es muy enriquecedor.

Por otro lado, me gustaría que se entienda esto "de la moda" como un lenguaje, uno se comunica a través del indumento y nosotros los diseñadores somos comunicadores, tenemos una voz visual, y llevar este trabajo a la dimensión del entretenimiento y la superficialidad le quita mucho valor al estudio que realizamos, es tarea de todos que no se entienda así.

A modo de cierre ¿algo que te quedo por decir?

Quisiera hacer una reflexión sobre nuestro rol como consumidores, hay muchas ofertas dañinas, es nuestra responsabilidad prestar atención a lo que consumimos; que no lo veamos no quiere decir que no esté pasando. Consumamos con responsabilidad. 

 ¡Muchas gracias Vale Simón!  


Idea y coordinación: Natacha Capello 

 /almario  almario.nc www.almario.com.ar

 Fotografía y video: Lu Marchessi