Cinco tips para aprender a dormir
No poder dormir debe ser una de las peores situaciones de la vida. Y si bien no es algo que se pueda controlar voluntariamente, sí hay ciertas pautas y costumbres que uno puede adoptar para lograr que el cuerpo "capte la señal" de irse a dormir (y de hecho lo haga).
A continuación, te dejamos cinco tips para "aprender" a dormir
1. Prestá atención a lo que comés y tomás
El café es uno de los principales enemigos del sueño, así que tratá de que tu última taza sea, a más tardar, a la tarde.
En las horas previas a irte a dormir evitá cualquier infusión que tenga cafeína o exceso de azúcar, ya que esto te da un extra de energía que en ese momento no necesitás.
Lo mismo se aplica a los postres: tu última comida dulce debería ser al menos dos horas antes de acostarte. Otra buena idea es evitar comidas picantes o que sabés que te caen mal, para no tener malestar estomacal que pueda afectar el sueño.
2. Andá bajando las luces
Especialmente las de dispositivos. Unas horas antes de meterte a la cama, empezá a reducir la intensidad de la luz de celulares, computadoras y televisores, ya que envían señales al cerebro para mantenerte alerta. De hecho, si podés evitarlos en general, mejor. También es una buena idea usar luces cálidas, de bajo voltaje, para crear una atmósfera relajante. Si en tu casa no tenés luces a las que les puedas reducir la intensidad, lo mejor es usar lámparas de pie en lugar de las de techo, ya que tienden a ser más tenues.
3. Relajate
Leé, charlá (pero no por chat), escuchá música suave o ponete a ordenar.
Cualquier actividad que tenga un efecto relajante es válido antes de irte a dormir, a la vez que deberías evitar hacer cosas que te estresen o te pongan alerta, como hacer tareas del trabajo, contestar mails, o tener conversaciones importantes o muy profundas.
Además, lo ideal es hacerlo en algún lugar que no sea tu habitación. De este modo, "acostumbrás" a tu cerebro a que la habitación es sólo para dormir o tener sexo, y nada más.
4. Abandoná la copita de vino para relajarte
Aunque para muchos la copa de vino (o el trago) son un infaltable al final del día, los especialistas recomiendan no tomarlos cerca de la hora de dormir, ya que si bien al principio tienen un efecto relajante, este efecto se pasa a mitad de la noche, interrumpiendo el sueño. Algún té con cualidades calmantes -como el de tilo, o de valeriana- puede ser un buen sustituto, aunque hay que tratar de evitar variedades con alta concentración de teína, que puede funcionar como estimulante.
5. Usá la cama sólo para dormir o tener sexo
Meterse a la cama antes de tener sueño va a llevar a que demos vueltas, o nos pongamos a leer o a ver televisión, "desprogramando" al cerebro de la consigna de que la cama es para dormir y sexo.
Si estás inquieto, probá levantarte y ponerte a leer, o hacer alguna actividad relajante, pero fuera de la cama, respetando las consignas anteriormente señaladas.
Si lográs formar una rutina siguiendo los tips anteriores, lo más probable es que tu cuerpo se acostumbre a que estas actividades llevan al sueño, ayudando a regular tu ciclo de descanso. De todos modos, si tenés problemas consistentemente para conciliar el sueño, consultá a un especialista para que analice tu caso.

