Ropa de ski: ¡calentita, cómoda y chic!
Bueno, se acerca la temporada de nieve, y como buenos mendocinos de una, u otra forma, algún fin de semana nos acercamos a la nieve, ya sea para hacer "culipatín" o para ser las estrellas del slalom.
Lo importante y divertido es no perder el toque glam. Porque lo importante es sentirnos espléndidas y posar para las fotos de rigor con nuestro mejor look.
¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de tirarnos en la nieve?
- Impermeabilidad: ni se te ocurra usar un jean.
- Calentar los extremos: guantes, gorros, medias y bufanda
- Primera piel: es un tejido súper finito que viene en camisetas y leggings para ponerse debajo de la ropa que impiden que el frío pase.
Entonces, vamos por partes:
1) Económico
Esta mañana estuve en el microcentro de Mendoza y vi de todo, y bastante accesible, dentro de lo costosas que están las prendas.
Hay conjuntos de primera piel desde $490. A eso le sumas unos guantes (no de lana porque se mojan!) que están desde $250, un gorrito de lana tejido básico (desde $150), un camperón que te tape todo y abrigue bien (desde $990) y un pantalón de ski (tienen que ser preparados para nieve, sino te mojas y sufrís todo el día que te queda por delante, sin contar el resfrío posterior) desde $900.
Los accesorios, como gorros, bufandas y guantes están en todas las casas de accesorios, y desde $50.
Siempre abrigá abajo, poleras, polar, etc. La lana abriga pero deja pasar el viento, y ni hablar si te mojás, por lo tanto, fortacelé abajo y arriba abrigá con lo que tengas.
¡Importante! Nunca olvidar el protector solar y unos anteojos y antiparras, porque podemos arruinar nuestra vista y piel.
Todo esto lo encontré en calle Espejo de Ciudad, y calle San Martín. Otro lugar ideal es el local de esa marca histórica mendocina en calle Brasil y Costanera.
Camine señora, camine.
2) Menos económico
Acá ya estamos con otros temitas que podemos incorporar a lo básico. Por ejemplo una campera de un color mucho más estridente, o sumar un gorrito con diseño o estampa.
En lugar de sweater abrigado, va un polar térmico.
A los guantes para ski clásicos podés sumarles unos térmicos para poner dentro (que te prometo que no sentís frío ni ante la mayor tormenta).
En vez de una bufanda de polar, podés usar unos cuellos especiales para montañistas que tienen diseños súper cancheros y son hiper abrigados.
Otro must son las medias térmicas para que ni en el peor viento, o ante la parada de silla a medio camino, el frío no pase.
Lo ideal, para quienes saben esquiar, son las antiparras. Acá es importante invertir en unas buenas, con protección UV ya que el cuidado de los ojos es clave.
Entonces al básico equipo de nieve, por unos pesos más podes sumarle estilo, onda, personalidad y más protección ante el frío y el sol.
3) Nada económico
Este es el más divertido, porque podés armarte muchos conjuntos, o tener una campera y dos pantalones, o un enterito y dos camperas, o miles de opciones que tu bolsillo permita.
Para esta opción no salí a buscar porque las marcas y los lugares ya son conocidos por los asiduos esquiadores: la marca de la pipa, la carita del norte, etc.
Además acá se suma mucha ropa de marcas que no son de ski, pero que aportan lo suyo en sweaters, polleras, tapados y chalecos de piel. Entonces en este caso podés acudir a primeras marcas y a las exclusivas de deportes de montaña.
Queda ideal un gorro o sombrero de piel, tus antiparras pueden tener el último diseño y tecnología, y podes incorporar las últimas tendencias en sistemas térmicos para no sufrir ni un pequeño viento que se levante mientras te deslizas por la montaña.
Por otro lado podés sumar mucha onda en el "après ski", que vendría a ser el después de esquiar. En este caso hay miles de opciones cancherísimas y cómodas (convengamos que la carga de los equipos y las botas nos hacen perder un poco el estilo delicado y femenino).
Gorros de piel, botas con diseño y piel de corderito, anteojos, guantes de lana o mitones, sweaters con guardas alpinas, capas tipo frazadas.
Para el después el juego se abre y vale incorporar caprichos que no tengan tanto que ver con el frío, porque te vestís para el café calentito o el chocolate frente a la chimenea; o por qué no la cervecita reparadora con amigos.
¿Qué colores se vienen?
Siempre en la nieve se usan colores estridentes, el clásico es el rojo o naranja, aunque también hubo épocas de furor del amarillo y del neón.
Igual, en este deporte el todo vale corrió desde siempre: en la mezcla de colores, la nieve permite todo.
Pero atención: la gran tendencia es el total blanco. Sí señores, vestirse de muñeco de nieve es la que va. Sumale un touch de color para que puedan identificarte amigos o parientes, pero toda de blanco la rompés.
¿Qué te parece? Hay para todos.
A prepararse para la época de nieve que está a pasos de llegar.