Atención, infieles: ¿Detectives privados?
El mundo del espionaje parece algo sacado de una película de Hollywood, pero aunque no lo creas, es mucho más común -y cercano- de lo que pensamos. MDZ Femme charló con la Agencia de Detectives Mendoza sobre uno de los temas por los que más los consultan: la infidelidad.
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- Al principio era notable la diferencia entre el porcentaje de mujeres que nos contrataban en relación a los hombre, siendo un 90% contra 10% respectivamente. Sin embargo este porcentaje ha variado significativamente en el transcurso del tiempo, llegando a ser en la actualidad de un 60% de mujeres contra un 40% de hombres.
Son muchos los hombres que nos contratan por sospecha de infidelidad y debemos reconocer que en todos los casos se comprueba que eran justificadas sus dudas.
- ¿Podría decirse entonces que las mujeres se han vuelto más infieles?
- No creemos que sea porque las mujeres se hayan vuelto más infieles, sino porque la sociedad va perdiendo ciertos valores que antes eran tenidos por pilares de integridad y de buen nombre y que hoy ya no se toman tan en serio. Otra de las razones está en que la mayoría de los clientes masculinos que nos contratan admiten haber sido atrapados en el pasado siendo ellos mismos infieles, y por eso hoy temen que sus propias mujeres les estén pagando con la misma moneda.
- ¿Quiénes son más perceptivos a la hora de sospechar de sus parejas, hombres o mujeres?
- Por lo general, si un cliente viene a vernos es porque en el fondo sabe que su pareja lo/la está engañando, lo que precisan de nosotros son las pruebas, que les ayudemos a quitarles del todo el velo de los ojos. Sin embargo es increíble el poder de percepción que tienen las mujeres, es realmente un sexto sentido que les permite darse cuenta de inmediato que algo no está bien.
Los hombres son mucho más fáciles y transparentes de leer corporal y actitudinalmente que las mujeres. Por esto, ellas pueden interpretar rápidamente cualquier indicio y comenzar a sospechar para ir atando cabos poco a poco.
Los hombres, por el contrario, tienen más dificultad para descubrir la infidelidad de la mujer, no sólo porque ellas son mucho más astutas a la hora de ocultarlo sino porque interviene su orgullo, que no les permite llegar a pensar que podrían ser victima de un engaño.
- ¿Cuáles son los tipos de infidelidades más comunes?
- Como decía anteriormente, la ausencia de valores que experimenta la sociedad actual ha liberado de prejuicios y de contenido moral a muchas de las actitudes y comportamientos que antes eran motivo de una gran vergüenza y rechazo. Es por esto que hoy en día ya no existen los casos comunes de engaño, sino que los hay de todo tipo.
Entre los casos más comunes podrían destacarse el engaño con mejores amigos, compañeros de trabajo, cuñados, jefes, vecinos, exes, personas que han conocido por chat o redes sociales e incluso con personas del mismo sexo.
- ¿Qué suele suceder cuando se comprueba una infidelidad?
- En algunos casos la relación queda terminada, aunque en otros el cliente suele perdonar la infidelidad cuando el otro reconoce y admite su error. En realidad se trata de algo muy personal de cada pareja y solamente está en ellos como resolverán su situación después. Nosotros entregamos un informe con pruebas y fotos, que en algunos casos son utilizados como evidencia ante la justicia, y en otros simplemente tienen la finalidad de demostrar a familiares y allegados que la sospecha era correcta. Esto se debe principalmente a que los que engañan suelen ser personas "ejemplares", por lo que la mayoría encuentra difícil creer que pudieran hacer algo así.
- ¿Qué experimentan las personas cuando finalmente saben la verdad?
- Esa es la mejor parte de nuestro trabajo, cuando entregamos el informe final. El cliente exhibe muchísimas emociones y sentimientos encontrados: ira, frustración, decepción, llanto, risa, euforia, temor, dolor, alegría, etc. Pero lo importante es que al final nos dan un fuerte apretón de manos o incluso un abrazo franco de agradecimiento, porque finalmente le ayudamos a quitar esa espina de su vida, esa interminable duda que los martirizaba de noche y no les permitía desarrollar su vida plenamente y ser felices.

