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Papás e hijos mendocinos te presentan Seré

En Mendoza nació una nueva marca pensada solo para varones. Tres papás referentes junto a sus hijos te muestran de qué se trata. ¡Mucho color en una producción llena de amor!
Foto: Hiram Di Lorenzo
Foto: Hiram Di Lorenzo

En nuestra vida, los buenos momentos están acompañados por grandes pasiones y para celebrarlos, quizás, elegimos; alguna canción, un libro, una serie, una película, un vino o simplemente una buena compañía. Lo real es que, cada cosa que nos hizo feliz deseamos compartirla ¡y qué mejor que sea con nuestros hijos! 

Así, por lo menos, lo entendió un mendocino y decidió emprender una marca pensada para los más chiquitos. ¡Ojo, solo para varones! 

SERÉ lo que me enseñes

Seré nació con la intención de romper con la clásica indumentaria infantil. Sus mentores se inspiraron en las grandes marcas del mundo de la moda. "Los grandes diseñadores ofrecen una línea a la cual llaman Junior, la misma indumentaria que utiliza el público adulto, pero adaptado a los más chiquitos. En Argentina, son pocas las marcas que apuntan a los pre adolescentes, por eso nos pareció una idea fantástica", contó uno de sus creadores, Julián París

"Porque nuestros hijos serán lo que le enseñemos"

Pensadas especialmente para varones, de 2 a 12 años, las remeras de Seré reúnen las grandes pasiones de los papás: caricaturas, bandas de rock, autos antiguos, entre otras estampas súper divertidas. 

Por eso, esta nueva marca se fusionó con MDZ Femme, y nació una producción imperdible con algunos padres mendocinos que tienen muchas cosas para transmitirle a los más pequeños. 

Rafael Manzanares, Matías Podestá, Juan Pablo Candisano, Julián Paris -el creador de la marca- e Iván Yoma. 


Juampi Candisano

El periodista con sus hijos Ignacio y Bautista.

-¿Cuál es la principal enseñanza que querés dejarle a tus hijos?

-Fundamentalmente, los valores de familia, tratar de que sepan que la mejor forma de crecer es en un entorno familiar; eso tratamos de enseñarles todos los días con Juli, mi mujer. Y darles libertad en su educación, en su crecimiento, sabiendo que cada niño es diferente y que cada uno se tiene que expresar como quiera, como me enseñaron a mí, con absoluta libertad. Tratar de que aprendan ciertas conductas, pero que expresen lo que ellos son como niños. Creo que eso tenemos que aprenderlo más nosotros los padres que ellos.


-¿Qué es lo que más te gusta de la relación entre ellos?

-La relación de hermanos me parece una cosa que los potencia uno a otro, que los hace felices y que los dos crecen en esa relación fantástica. Me emociona verlos crecer juntos, a pesar de las dificultades que todos los hermanos hemos tenido. Hay momentos como peleas o celos en los que los padres tienen que intervenir, pero fundamentalmente me encanta saber que entre hermanos se ayudan y están siempre juntos, que viven el uno para el otro. Eso es lo que más me emociona de esa relación.


-¿Tienen algún ritual que compartan?

-Con cada uno yo tengo mi espacio: con Bauti me voy a correr y él a andar en bicicleta, todos los fines de semanas hacemos eso. Con Nacho, que es más chiquito, salimos a la plaza y a jugar. Si hay algo que me gusta es darme el tiempo para estar con ellos, me gusta ser un padre muy presente, estar siempre cerca, ver cómo crecen, ver en qué los puedo ayudar, de qué forma les doy esa libertad e la que hablaba antes para que crezcan felices. Hay veces en las que Bauti se duerme y Nachito se cruza a dormir a la mitad de la noche con su hermano, y eso te hace dar cuenta que tienen una relación muy especial.


-Las remeras de Seré tienen estampas vintage que recuerdan a cosas de tu época. ¿Hay algo de eso que te gustaría transmitirles?

-Yo no soy fanático de nada, ni tampoco me acuerdo que mi papá me haya hecho fanático de nada, más bien me dio siempre la libertad de hacerme lo que quisiera. Yo trato de que ellos disfruten las cosas que a ellos les gustan; cuando me imaginaba que iba a ser padre pensaba que los iba a tener todo el día jugando al fútbol, y hoy en realidad casi no jugamos, porque no les gusta o no lo disfrutan tanto como yo pensaba que iba a suceder, así que voy viendo qué les gusta a ellos y yo disfruto de lo que ellos disfrutan.


Matías Podestá

El chef junto a sus dos pequeños: Tomás y Justo. 

-¿Qué valores te gustaría transmitirle a tus hijos?

-La simpleza, la sencillez, la naturaleza. Creo que a partir de esos valores base se puede empezar a construir todo en la vida. Yo como gastronómico aprecio esos valores básicos sobre los que creamos muchas cosas; esos cimientos son fundamentales en la vida para ser grande de corazón y de valores.


-¿Qué es lo que más disfrutás de la relación entre ellos?

-El compañerismo, y cómo está bien delimitado el rol de cada uno: el más grande cuida de sus hermanitos más chicos, mi hija, Carmela, como mujer aporta la parte femenina de cuidar la estética de ella y de sus hermanos, y Tomás, que es el más amante de la gastronomía. Cada uno tiene su lugar.


-¿Hay algún ritual que compartan entre todos?

-Nos une la comida, siempre trabajamos en equipo los cuatro y cocinamos. Cada uno se reparte algo y me ayudan en eventos: Tomás siempre está atento a la parte de servicio, mientras que Justo es un incansable con el fuego, así que mete mucha mano en el asador, y Carmela está siempre haciendo ensaladas. Somos un equipo imbatible en lo gastronómico, y está bueno porque los chicos se van fogueando en eso y van aprendiendo sobre el oficio, es una buena proyección para el futuro por si quieren seguir con esto, que lo conozcan desde la base.

-¿Te gustaría que de grandes trabajen en la gastronomía?

Me encantaría que se metieran al mundo de la gastronomía, a todo padre le gustaría que sus hijos continúen con lo que uno hace. Justo, el del medio, es el que tiene una pasión desmesurada por la cocina, usa los cuchillos grandes, corta sin miedo, confío plenamente en él y él se las arregla perfectamente.


-¿Qué tradiciones de tu infancia te gustaría transmitirle a tus hijos?

-La continuidad de los orígenes es fundamental, me gusta trasladar ciertas tradiciones de generación en generación, como el amor por los Beatles o el fútbol. Ellos nunca conocieron a Maradona, pero obviamente saben quién es. La tecnología y la vorágine del mundo nos van llevando a volver cada vez más a los orígenes, a lo simple, a volver a disfrutar de las cosas sencillas. La invasión de la tecnología está buena para lo laboral, pero estropea mucho las relaciones, entonces hay que trabajar mucho sobre eso: tener contacto con nuestros hijos, agarrar una parrilla, irse a hacer un asado a la montaña, tirar piedras y llenarse de tierra. Los chicos recuerdan eso mucho más; en la gastronomía un plato más rico es mientras más sencillo sea y mientras más naturales sean los ingredientes, y para mí en la vida es lo mismo. 

Los chicos tienen que correr, ensuciarse, disfrutar. Si pierden eso y los vamos haciendo bichos de habitación, los vamos a confundir y formar una mente que va a tener carencias. 

Tiene que haber un buen mix de poder contactarse con la naturaleza y poder aprovechar la tecnología, pero como medio y herramienta para el trabajo, no para estar 100% atentos a eso.

Iván Yoma

El abogado con su hijo Benja. 

-¿Qué valores te parecen esenciales para transmitirle a Benjamín?

-El primero y fundamental, es el amor. Que él en la vida sepa respetar a los demás y que se haga respetar. En los parámetros del respeto y el amor se consigue todo; con eso Benja, como cualquier otro chico, puede conseguir lo que se proponga en la vida.


-¿Hay alguna tradición que compartan los dos?

-La calesita del parque los domingos es fundamental, lo vuelve loco. Vamos todos los domingos sin falta.


-¿Qué costumbres o rituales de tu infancia te gustaría transmitirle?

-El deporte, sentarme con mi viejo a ver una película, todas esas cosas que yo viví con mi papá y te dejan una enseñanza y que nunca te olvidás, como las vacaciones, o salir los domingos. Y fundamentalmente hablar, hablar con tu hijo, sentarte un momento tranquilo a enseñarle o trasmitirle cosas que vos has vivido con tu padre también, dedicarle un tiempo completamente a él.


-¿Qué es lo que más te gusta de la relación de Benja con su hermano?

-Benja tiene un hermanito recién nacido, y creo que se van a llevar espectacularmente bien. Además Benjamín es divino y le encantan los niños, así que creo que van a compartir muchas cosas. Yo he sido muy unido con mis hermanos, somos cinco, intento también transmitirle la importancia de la unión entre hermanos. Como hablábamos con Juampi (Candisano):

Los hermanos se matan pero no pueden vivir el uno sin el otro. 

Los chicos jugaron con "AirBox": juegos desarrollados en material de comunicación reciclable para actividades al aire libre.

Julián París pensó esta marca en base al fuerte vínculo que lo une con su hijo. "Ellos siempre serán lo que les enseñemos", dijo. 

Indumentaria: Seré 

PH: Hiram Di Lorenzo

Peinado: Luca Salvo by Leo Cut Mendoza


Producción: María Malgor

Entrevista: Ludmila Llaver

Coordinación: Muriel del Barco

Locación: La Vacherie Country Golf 

Juegos: Airbox by Rafael Manzanares 

Incorporamos a nuestra producción el concepto de “ecoeficiencia”, como respuesta del sector empresarial al reto del desarrollo sustentable, y como una filosofía de administración que enlaza la protección ambiental con los negocios, creando valor.

Mesa de dulces: Romina Madrid