Leve repunte del consumo eléctrico en la producción
Tras tocar fondo en septiembre de 2016, a partir de octubre y noviembre último se inició una lenta recuperación del consumo de energía eléctrica de los grandes usuarios en Mendoza (sector petrolero, construcciones, industrias manufactureras, bodegas, minería e híper y supermercados, entre otros). Y coincide con lo que para la Casa Rosada ha sido "el fin de la recesión", en el cuarto trimestre de 2016.
El último informe del EPRE que monitorea la evolución de la demanda de energía eléctrica en Mendoza y Cuyo destaca dos momentos: septiembre de 2015 y septiembre de 2016. El primero registra la mayor demanda eléctrica de los grandes sectores de Mendoza (y también de todos los usuarios) desde 2013 hasta hoy . Y el segundo (septiembrede 2016), la mayor caída en la demanda eléctrica de los últimos años en los grandes sectores de Mendoza. Y desde entonces se inicia una lentísima normalización en el consumo de electricidad.
Dos momentos políticos: la caída sostenida en la demanda de electricidad en Mendoza se inició cuando la noticia era que el candidato Daniel Scioli había ganado las PASO de 2015 y el peor momento fue septiembre de 2016, cuando el Fondo Monetario Internacional avisaba que la economía argentina "tocaba fondo" y que en los meses siguientes vendrían "cambios en la tasa de crecimiento" que le permitiría sortear la recesión del 2016.
Pequeños comercios que cierran es lo que se ve en la calle. Es que forman parte del 9% de los "usuarios generales", o bien, del 31% de los usuarios residenciales. Comparando los tres primeros meses transcurridos de 2017 respecto del primer trimestre de 2016, la venta de energía eléctrica a usuarios finales residenciales creció 3,8% contra 0,1% para usuarios generales. Los usuarios de riego agrícola experimentaron una suba de 61% y los grandes usuarios, una baja de 5,3%.
El dato es que en los grandes sectores, el retroceso en el consumo eléctrico de los últimos 12 meses fue de 8,2% y en los primeros tres meses de 2017 se acortó a 5,3%.
Al igual que la economía post-devaluación-y-tarifazo, y empujado por los grandes sectores, la demanda de energía eléctrica entró en rojo en abril de 2016, tocó fondo en octubre de ese año y a partir de ese entonces se inició una leve y paulatina recuperación -que para abril se mantendrá amesetada es decir, sin grandes novedades- y que si bien aún hace falta que la economía siga enchufada al cargador por un tiempo más, todo indica que (esta vez sí) en el segundo semestre, los sectores productivos de la economía provincial y sobre todo los grandes usuarios empiecen a registrar números positivos en la demanda de energía eléctrica, algo que tendría su correlato en la producción y servicios.
Según la actividad económica
En Mendoza, la industria del hierro y acero sintió en octubre de 2015 el cierre de Globe Metals y Manferro y esto profundizó la caída de la industria siderúrgica en la provincia: pasó 5% de participación en el total de la demanda de energía eléctrica al 0,05% en mayo de 2016. En marzo último repuntó al 4,1% del total provincial. Es decir, la industria pesada aún no se recupera de su caída en 2015, pero se muesta mejor que en 2016 (en lo que respecta a energía demandada para la producción).
Otro caso es la industria vitivinícola: en los primeros meses de 2017 experimentó un incremento de 10,6% en su demanda de energía eléctrica (comparando los primeros tres meses de 2016). Lo mismo ocurre con el sector conservero: entre los primeros tres meses de 2016 y 2017 experimentó una variación de 5% con respecto de los mismos períodos de los años 2016/2015.
En este cuadro, el EPRE compara la situación de los primeros tres meses de 2017 con el acumulado n los últimos 12 meses:
En tanto, la demanda eléctrica de todos los usuarios de la provincia de Mendoza en marzo de este año (504 GWh) fue 4,2% más que en marzo de 2016.
Si bien el consumo eléctrico se muestra en sintonía con la producción, no alcanza para un diagnóstico claro sobre la recuperación de la actividad económica, porque es difícil sacar conclusiones sobre pymes y microemprendimientos (la tecnología quizás podría aportar información sobre esto). Lo que sí deja en claro es que la demanda de energía eléctrica en los sectores productivos tiende paulatinamente a mejorar.
Datos: