El exclusivo Opel que cumple 60 años
En 1964, Opel dio un paso importante hacia el segmento premium con el lanzamiento de la gama KAD, formada por tres modelos destinados a públicos distintos: el Opel Kapitän, el Opel Admiral y el Opel Diplomat, conocidos como "Los Tres Grandes de Rüsselsheim".
De estos, el Diplomat representaba el tope de gama, destacándose como el máximo exponente de tecnología, lujo, prestaciones y acabados exclusivos de la marca. Inspirado en las grandes berlinas y sedanes estadounidenses, Opel adoptó un diseño lineal y minimalista, alineado con la tendencia de la época denominada "Nueva Visión", que priorizaba la elegancia sobria frente a los excesos decorativos de los años 50.
Con solo 9,152 unidades producidas, el Opel Diplomat logró consolidarse en el segmento premium europeo gracias a su diseño imponente y a su mecánica de alto rendimiento.
El Diplomat ofrecía dimensiones generosas, propias del mercado norteamericano, con una longitud de 4,948 mm, un ancho de 1,902 mm y una distancia entre ejes de 2,845 mm. Bajo el capó, se encontraban motores V8 de origen Chevrolet, similares a los utilizados en modelos icónicos como el Corvette o el Camaro.
Inicialmente, el modelo contaba con un motor de 4.6 litros y 190 CV, que alcanzaba los 200 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en 11 segundos. Posteriormente, se introdujo un motor de 5.6 litros y 230 CV, capaz de superar los 200 km/h y lograr el 0 a 100 km/h en apenas 9 segundos.
Esta motorización dio origen al Opel Diplomat Coupé, una versión deportiva y exclusiva carrozada por Karmann, que ofrecía 250 CV de potencia. Estas mecánicas estaban asociadas a la caja de cambios automática Powerglide de 2 velocidades, un elemento típico de los vehículos estadounidenses.
Además de los motores V8, el Diplomat ofrecía opciones más acordes al mercado europeo, como los propulsores de 6 cilindros en línea de 2.6 y 2.8 litros, con potencias de 100 y 125 CV, respectivamente.
En su interior, el modelo destacaba por su refinamiento y lujo, con tapicerías de alta calidad, salpicadero de madera natural, asientos reclinables, elevalunas eléctricos en las cuatro ventanillas, retrovisores ajustables desde el interior, dirección y frenos hidráulicos, y faros antiniebla de serie.
En 1967, el Opel Diplomat recibió un primer restyling que incluyó mejoras técnicas como una nueva dirección por recirculación de bolas y una luneta térmica.
En 1969, con la llegada de la segunda generación, conocida como Opel Diplomat B, se introdujeron cambios significativos. La carrocería se redujo ligeramente hasta los 4,920 mm, el chasis se actualizó con un eje De Dion en la suspensión trasera y se añadieron avances como la inyección electrónica en el motor 2.8 L6.
Asimismo, el motor 5.4 V8 pasó a estar equipado con una caja automática Hydramatic de 3 velocidades, consolidando al Opel Diplomat como una referencia en el segmento premium de la época.

