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El Mercedes de Fangio en Fórmula 1, a la venta

Se trata de uno de los cuatro ejemplares completos conocidos con el que el de balcarce consiguió su segundo título mundial.

El regreso de Mercedes-Benz al automovilismo tras la Segunda Guerra Mundial marcó un momento crucial tanto para la marca como para la reconstrucción de la industria alemana. 

Inicialmente, la compañía centró sus esfuerzos en modelos accesibles dirigidos al público general, pero con la introducción del 300 S en 1951 comenzó a redefinir su identidad como fabricante de vehículos de lujo y alto rendimiento. 

Este cambio de enfoque culminó en el desarrollo del icónico 300 SL Gullwing, diseñado bajo la dirección de Rudolf Uhlenhaut, un automóvil que no solo impactó en las competencias deportivas, sino que también allanó el camino para modelos de producción que se convertirían en leyendas de la industria. 

Mercedes-Benz W 196 R

Paralelamente, la cancelación temporal de la Fórmula 1 por parte de la FIA brindó a Mercedes-Benz una oportunidad única para planificar su regreso a las competiciones de alto nivel. 

En 1954, el debut del W 196 R marcó un hito en diseño y tecnología. Este monoplaza destacaba por su avanzado chasis de bastidor espacial tubular inspirado en el 300 SL, su innovadora suspensión trasera con eje oscilante de pivote bajo desarrollada por Uhlenhaut y el revolucionario motor M196, un bloque de ocho cilindros en línea con inyección directa de combustible Bosch, lubricación por cárter seco y un sistema de válvulas desmodrómicas que eliminaba el uso de resortes. 

Este motor, que inicialmente ofrecía 257 HP de fuerza, alcanzó los 290 HP con desarrollos posteriores, posicionándose como una joya de la ingeniería automotriz de la época. Además, el diseño aerodinámico del W 196 R permitió la creación de dos versiones de carrocería: una abierta y otra cerrada tipo Streamliner, optimizadas para diferentes circuitos.

El equipo Mercedes-Benz, liderado por Alfred Neubauer, no solo apostó por una ingeniería sobresaliente, sino también por el talento excepcional de sus pilotos. 

Mercedes-Benz W 196 R

La incorporación de Juan Manuel Fangio resultó decisiva. El piloto argentino, campeón mundial con Alfa Romeo en 1951, encontró en el W 196 R un vehículo que le permitió demostrar su maestría, llevando al equipo a la victoria en múltiples Grandes Premios y consolidando su lugar en la historia del automovilismo. 

Las victorias de Fangio en este monoplaza no solo reflejaron su habilidad al volante, sino también la perfecta conjunción entre tecnología y talento humano que Mercedes-Benz había logrado.

El impacto del W 196 R en la Fórmula 1 fue inmenso, y aunque Mercedes-Benz decidió retirarse de las competiciones al finalizar la temporada de 1955, su legado quedó inmortalizado. De los catorce chasis construidos, diez sobrevivieron, incluyendo cuatro con carrocería Streamliner. Estos ejemplares fueron enviados al Museo Daimler-Benz en Stuttgart y a otros prestigiosos destinos, donde permanecen como testimonios de una era dorada para la ingeniería y el automovilismo.

Mercedes-Benz W 196 R

La casa de subastas RM Sothebys se encuentra subastando esta unidad, con un precio de 50.000.000 de euros.