La mejor receta de pan baguette francés: hazla en casa y deslumbrarás
Pan baguette, crujiente por fuera y suave por dentro, una receta ideal para acompañar tus comidas o disfrutar solo con un poco de aceite de oliva.
Con nuestra receta prepara un delicioso pan baguette.
ShutterstockSi hay una receta que encarna la esencia de la panadería francesa, es la baguette. Este icónico pan de corteza crujiente y miga aireada es símbolo de la gastronomía francesa. Una delicia sencilla y elegante que conquista paladares y, aunque parezca un reto, hacerla en casa es posible y muy gratificante.
La historia de la baguette se remonta a principios del siglo XX, cuando los panaderos franceses comenzaron a hornear estos panes alargados para facilitar su transporte y acortar los tiempos de cocción. Su popularidad creció rápidamente y hoy es símbolo de la vida cotidiana francesa: no es raro ver a los parisinos caminando por las calles con una baguette bajo el brazo. Esta preparación busca rescatar esa tradición, permitiéndote replicar en tu hogar la textura y sabor auténticos de una verdadero clásico artesanal.
Además de su inconfundible aroma, su elaboración enseña la importancia del tiempo y la fermentación en la panadería. Y puedes prepar con ellas muchas opciones por ejemplo, unos deliciosos sandwiches de jamón y queso.
Ingredientes
500 g de harina de trigo panificable, 360 ml de agua fría, 10 g de sal fina, 2 g de levadura seca de panadería (o 6 g de levadura fresca), harina adicional para espolvorear.
Pocos pasos para tu bagette casera
- En un bol grande, coloca la harina y vierte el agua poco a poco mientras mezclas con una cuchara de madera o con las manos. No es necesario amasar en este punto; basta con integrar bien la harina con el agua hasta que no queden restos secos. Deja reposar la mezcla durante 30 minutos. Este proceso se llama autólisis y ayuda a que el gluten comience a desarrollarse de forma natural, facilitando el amasado posterior.
- Después del reposo, añade la levadura (seca o fresca, desmenuzada) y la sal. Amasa durante 10 a 15 minutos hasta obtener una masa homogénea, suave y ligeramente pegajosa. Puedes hacerlo a mano sobre una superficie ligeramente enharinada o con amasadora si dispones de una. Si la masa se pega mucho, espera cinco minutos y continúa amasando; con el tiempo se volverá más manejable.
- Coloca la masa en un recipiente ligeramente aceitado, cúbrela con un paño húmedo o film transparente y deja fermentar durante 2 a 3 horas a temperatura ambiente. Durante este tiempo, realiza dos plegados: uno a la hora de iniciado el levado y otro a la hora y media. Para ello, estira ligeramente la masa y dóblala sobre sí misma como si fueras cerrar un sobre. Este proceso ayuda a desarrollar fuerza y estructura en la masa.
- Una vez que la masa haya duplicado su tamaño, colócala sobre una superficie enharinada y divídela en tres porciones iguales. Forma con cada una una bola suave y déjalas reposar durante 15 minutos, cubiertas con un paño, para que se relajen y sea más fácil estirarlas en forma de baguette.
- Toma una porción de masa, aplánala ligeramente y pliega un borde hacia el centro. Haz lo mismo con el otro borde y luego enrolla la masa sobre sí misma, sellando bien la unión. Rueda la pieza con las manos hasta formar una barra de unos 35 cm de largo, afinando ligeramente los extremos. Repite el proceso con las otras dos porciones.
- Coloca las baguettes sobre un paño de lino enharinado o una bandeja con papel vegetal, con espacio entre ellas o separadas por pliegues del paño para que mantengan su forma. Cubre y deja fermentar entre 45 minutos y 1 hora, hasta que hayan aumentado visiblemente su volumen.
- Mientras las baguettes fermentan, precalienta el horno a 250°C con calor arriba y abajo, y coloca una bandeja metálica en la base del horno. Esta bandeja servirá para crear vapor, lo que es clave para obtener una corteza crujiente.
- Haz cortes diagonales en la parte superior de cada baguette con una cuchilla afilada o cúter. Transfiérelas con cuidado a una bandeja o piedra de hornear caliente. Justo antes de cerrar el horno, vierte una taza de agua caliente en la bandeja inferior para generar vapor, y cierra inmediatamente.
- Hornea durante 20 a 25 minutos, bajando la temperatura a 230°C después de los primeros 10 minutos. Las baguettes deben adquirir un color dorado intenso y sonar huecas al golpearlas en la base.
De la cocina a tu mesa
Retira las baguettes del horno y colócalas sobre una rejilla. Déjalas enfriar completamente antes de cortarlas, aunque el aroma seguramente te tentará a probarlas antes.
Tus baguettes caseras estarán listas para acompañar desde quesos y embutidos hasta una buena sopa o simplemente untadas con una deliciosa mantequilla. ¡Y a disfrutar!.



