La dura realidad de un policía mendocino: le retienen el arma y el chaleco por vivir en una casa insegura
La esposa de un efectivo contó que viven en una casa precaria y que el Ministerio de Seguridad considera riesgoso que el policía guarde el equipamiento oficial.
Un policía de Mendoza duerme en una casa sin ventanas y no puede llevar el arma reglamentaria.
Prensa Gobierno de MendozaLa posibilidad de implementar un plan de viviendas para efectivos de la policía de Mendoza, anunciada por el gobernador Alfredo Cornejo durante la Fiesta de la Ganadería, puso en discusión las condiciones habitacionales del personal policial. En ese contexto, Ana Locino, esposa de un efectivo del Cuerpo de Infantería, describió la precaria situación en la que viven.
Durante la entrevista en MDZ Club por la 105.5 FM MDZ Radio, Locino relató que el único ingreso familiar es el salario de su esposo, quien “hoy en día está cobrando 958 mil pesos”, y explicó las dificultades que enfrentan para acceder a una vivienda formal. “Las inmobiliarias, para poder alquilar, no te reciben un bono de un policía a veces, te piden más garante. Entonces, bueno, no nos quedó otra que terminar así”, afirmó.
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La mujer señaló que decidió publicar un video de su vivienda para mostrar una realidad que, según sostuvo, atraviesan muchos efectivos. “Me llevó a hacer ese video para que muchos vean de que no solamente no nos alcanza el salario de mi esposo”, expresó. Además, aclaró: “Hoy estamos durmiendo en el comedor porque la casa tampoco tiene ventana y no tiene baño”.
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“No estoy pidiendo que me regalen los materiales”
Locino explicó que la vivienda fue comprada por la familia y que debieron atravesar privaciones para reunir el dinero. “Nosotros la pudimos comprar. No te digo que nos salió fortuna, porque un millón y medio para juntarlo, me tuve que ajustar mucho en la situación de poder comer”, aseguró.
En ese sentido, remarcó que no busca una donación, sino algún tipo de asistencia para terminar la construcción. “Yo no estoy pidiendo que me regalen los materiales, sino llegar a la posibilidad que una conductora me pueda brindar de ayuda”, indicó.
También contó que acudieron al Ministerio de Seguridad para plantear el problema habitacional. Según relató, su esposo fue recibido por una funcionaria y la respuesta oficial apuntó a incrementar las horas de trabajo. “Lo único que me dijo esta señora Zambrano fue que sacara más recargo de cancha y que sacara más servicio, más la guardia, para poder llegar a fin de mes”, sostuvo.
El impacto de las condiciones habitacionales en la tarea policial
Durante la entrevista también se abordó la situación de seguridad en la vivienda. Según se explicó, debido a las condiciones edilicias del lugar, el efectivo no puede conservar en su domicilio el arma reglamentaria ni el chaleco antibalas, que deben permanecer bajo resguardo en el lugar de trabajo.
En relación con la posibilidad de un futuro plan habitacional para policías, Locino sostuvo que estaría dispuesta a afrontar un pago en cuotas si existiera algún acompañamiento estatal. “Yo creo que si nos ayudan desde el IPB o desde el municipio, y vienen y me dicen: ‘va a venir una constructora a terminarte por lo menos la mitad de la casa, a terminarte el baño, a ponerte ventanas, a ponerte una buena puerta’, yo estoy dispuesta hasta para pagar en cuotas”, manifestó.
El caso tomó relevancia luego de que el gobernador Cornejo mencionara durante la Fiesta de la Ganadería la posibilidad de avanzar con un programa de viviendas destinado al personal policial, en línea con otros planes habitacionales impulsados para distintos sectores de trabajadores estatales.

