Tarta Pavlova: un postre crujiente, cremoso y fácil de preparar
La tarta Pavlova es uno de los grandes clásicos de la pastelería mundial. Al contrario de lo que muchos piensan, hacerla no es muy difícil: solo es cuestión de prestar atención al punto de las mezclas. En esta ocasión, compartimos su receta y todo lo que hay que saber para lograr que este postre salga a la perfección.
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¿Qué se necesita para hacer la tarta Pavlova?
Ingredientes. Para preparar una tarta que rinda unas 6 porciones se requiere de:
- 110 gr. de clara de huevo (4 huevos medianos).
- 1 pizca de sal.
- 110 gr. de azúcar.
- 50 gr. de azúcar glasé.
- 10 gr. de harina de maíz refinada.
- 500 ml. de crema de leche (nata líquida para montar).
- 100 gr. de fresas (frutillas).
- 50 gr. de arándanos.
Es importante destacar que la versión clásica y tradicional solo lleva fresas. En este caso se le agrega un poco de arándanos para aportar un rasgo distintivo tanto de sabor como de color en la decoración final.
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Tarta Pavlova casera: paso a paso
Elaboración. Lo primero que hay que hacer es poner en un bol amplio las claras de huevo, la pizca de sal y batir. A medida que la mezcla va obteniendo consistencia, hay que agregar de forma paulatina el azúcar, sin dejar de revolver nunca.
Luego de 5 minutos de batido, hay que incorporar la harina de maíz y continuar con el proceso hasta obtener la consistencia propia del merengue y hasta comprobar que no quedan granos de azúcar sin disolver.
Mientras se precalienta el horno a una temperatura de 140°C, hay que poner la mezcla obtenida en una placa cubierta con papel manteca. La clave está en darle a la misma una forma de volcán, es decir, dejando un hueco en el medio.
Hecho esto, hay que llevar al horno y dejar que se cocine durante 1 hora y media. Luego, apagarlo, abrirlo y dejar que la preparación se enfríe a la par.
Por último, lo que resta hacer es montar la crema de leche, la cual tiene que estar bien fría. A la misma hay que agregarle el azúcar glasé y batirla hasta lograr la consistencia adecuada. Ojo, hay que tener cuidado de que la crema no se corte.
A continuación, se vierte la crema sobre el hueco de la tarta, se incorporan las fresas y los arándanos sobre la superficie y listo, este increíble postre ya está a punto para disfrutar.
Aunque no es necesario acompañarlo con nada, hay quienes recomiendan agregar algunos trozos de frutos secos como nueces y almendras. Esto queda a criterio de cada cocinero y también al gusto personal de los comensales. Fuente: Directo al Paladar.
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