Para amantes del café: qué es el cold brew y por qué es tan especial

Para amantes del café: qué es el cold brew y por qué es tan especial

Los amantes del café se sorprenderán con esta deliciosa versión.

Food Lovers

Cuando se piensa en qué es el cold brew, muchos asocian de forma directa que se trata de café frío. En realidad, esto es inexacto, ya que la clave del frío no pasa por la temperatura que tiene la bebida a la hora de ser servida, sino por la que se aplica en su preparación.

Dicho de otra manera, el cold brew es el café que se prepara haciendo la extracción de los granos en un contexto de temperatura fría. Su principal característica es que nunca entra en contacto con agua caliente, lo que genera un sabor único e indescriptible. 

¿Por qué es tan especial? Primero porque es una variante tan deliciosa como singular, que se distingue con claridad respecto al café que todos conocemos. Como si fuese poco, ofrece la posibilidad de lograr distintas variantes.

Para esto, es necesario prestar atención a cada uno de los pasos de su preparación, y a continuación compartimos algunas claves a tener en cuenta.

Cold brew: 4 claves para obtener el sabor ideal 

1. Precisión en la molienda. 

En lo que se refiere a la molienda del café para hacer el cold brew, hay dos grandes opciones: molienda fina y gruesa.

Si se opta por la primera, el proceso dará como resultado un café más bien amargo y con una textura un tanto arenosa, lo cual puede que no sea muy agradable teniendo en cuenta que se trata de una bebida fría.

Por lo contrario, una molienda gruesa ofrece un sabor más dulce y limpio, por lo que se presenta como opción ideal para los amantes de este tipo de café. 

Crédito foto: perfectdailygrind.com

2. Cantidad de café. 

Otra cosa que hay que tener en cuenta es la cantidad de café que se utiliza para la preparación del cold brew. En pocas palabras, la utilización de distintas cantidades da como resultado diferentes sabores y estilos.

Tal como afirman en Perfect Daily Grind, usando entre 60 y 80 gramos de café se obtiene una versión ligera. Por lo contrario, utilizando entre 80 y 120 gramos, el resultado es más intenso y es ideal para acompañar con un poco de leche. 

3. Controlar la temperatura. 

Sí, el cold brew se caracteriza por la elaboración del café en frío. No obstante, dentro de esta categoría se puede apelar a distintas temperaturas para lograr sabores diferentes.

Por ejemplo, cuanto menos fría es la temperatura, mayor será el dulzor de la preparación final. Por lo contrario, para lograr un sabor más bien ácido, hay que optar por aumentar el frío.

¿Cómo se puede hacer esto? Algo común es dejar el recipiente del cold brew en la heladera durante todo el tiempo que dure el proceso. 

Crédito foto: perfectdailygrind.com

4. Tiempo de extracción. 

En promedio, se estima que el tiempo se preparación del cold brew es de 24 horas. Sin embargo, hay algunas variantes que requieren de menos cantidad y otras que necesitan de más.

¿La clave? El tiempo de extracción de los granos de café influye de manera directa en los sabores que se obtienen.

Si se deja trabajar entre 8 y 16 horas, el resultado es más bien ligero y de un amargor moderado. A su vez, si el tiempo de extracción oscila entre las 16 y las 30 horas lo que se logra es un sabor apenas más dulce.

Fuente: Perfect Daily Grind

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