Por qué se celebra hoy el Día del Escritor en Argentina
El 13 de junio de cada año se conmemora y celebra a los escritores y escritoras del país en honor a un importante poeta.
Cada 13 de junio se celebra del Día del Escritor en Argentina.
CanvaCada 13 de junio, Argentina celebra el Día del Escritor, una fecha que rinde homenaje al nacimiento de Leopoldo Lugones, figura clave en la historia literaria y cultural del país. Considerado uno de los intelectuales más influyentes del siglo XX, su vida y obra marcaron el surgimiento de una literatura moderna, comprometida y profundamente arraigada en la identidad nacional.
Nacido en 1874 en Villa María del Río Seco, Córdoba, Lugones transitó su infancia en el interior del país y años más tarde se trasladó a Buenos Aires, donde comenzaría a forjar una prolífica carrera como periodista, poeta, narrador y ensayista. En 1895 se radicó en la capital y ejerció el periodismo en el diario El Tiempo. Poco después, en 1897, fundó junto a José Ingenieros el periódico socialista La Montaña, que se convirtió en una referencia del pensamiento revolucionario de la época.
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A lo largo de su vida, Lugones mantuvo una intensa actividad intelectual. Fue colaborador de La Nación, dirigió la Biblioteca Nacional de Maestros y en 1928 impulsó la creación de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), con el objetivo de nuclear a quienes entendían la escritura como una labor esencial para la cultura y la democracia.
Un escritor vanguardista y precursor
Su legado literario es amplio y diverso. En poesía, irrumpió con fuerza con Los mundos (1893) y consolidó su voz con obras como Las montañas del oro (1897), Los crepúsculos del jardín (1905) y Lunario sentimental (1909). En estas páginas dialogó con las influencias modernistas, especialmente la de Rubén Darío, a quien conoció personalmente, y comenzó a desarrollar una estética propia, que más tarde derivaría hacia un estilo más nacionalista y simbólico, como puede verse en Odas seculares (1910) y El libro de los paisajes (1917).
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En narrativa, Lugones fue pionero del cuento fantástico en la Argentina. Su volumen Las fuerzas extrañas (1906) se considera el punto de partida de una tradición que luego cultivaron autores como Horacio Quiroga, Jorge Luis Borges y Julio Cortázar. También se destacó en el relato histórico con La guerra gaucha (1905), texto que sería adaptado al cine en 1942 por Lucas Demare, y en la novela teosófica El ángel de la sombra (1926).
Pensamiento y controversia
Leopoldo Lugones no solo dejó huella por su producción literaria, sino también por su pensamiento político, en constante transformación. Inició su militancia desde una perspectiva socialista, pero con el correr de los años adoptó posturas más conservadoras. Su adhesión al golpe de Estado de 1930 que derrocó a Hipólito Yrigoyen fue duramente criticada por sus contemporáneos, y constituye uno de los aspectos más polémicos de su trayectoria.
No obstante, su contribución a la cultura argentina permanece indiscutida. Fue un defensor de la educación pública y de las bibliotecas populares, a las que reconocía como espacios fundamentales de formación intelectual. Desde su rol como funcionario en la Biblioteca Nacional de Maestros, impulsó reformas en el sistema educativo y sostuvo que el escritor debía involucrarse activamente en la vida política y social del país.
El 18 de febrero de 1938, a los 64 años, Leopoldo Lugones decidió poner fin a su vida en una pensión del delta del Tigre. A pesar del trágico desenlace, su legado sigue vigente: una obra vasta, en constante búsqueda de una voz propia para narrar la experiencia argentina.
En su figura confluyen la poesía, la experimentación, la crítica social y el compromiso con el destino nacional. Por ello, cada 13 de junio se lo recuerda no solo como un escritor, sino como uno de los arquitectos de la literatura argentina moderna.



