MDZ está de fiesta: 19 años de periodismo, 15 de radio y las fotos de una pausa para celebrar
Casi dos décadas de periodismo: se hace radio, se informa en el diario, pero también hay tiempo para la fiesta y el brindis. ¡Mirá las fotos!
No te pierdas nuestro momento celebratorio en la intimidad: ¡lo compartimos con Vos!
Hay días en los que, entre una noticia urgente, una llamada, una entrevista y el inevitable “¿ya salió?”, también hay tiempo para levantar una copa y celebrar, hacer fiesta. En la redacción de MDZ, esta semana hubo un pequeño alto en el ritmo cotidiano para festejar dos aniversarios que forman parte de la historia reciente del periodismo mendocino: los 19 años de MDZ Online y los 15 años de MDZ Radio.
MDZ nació el 9 de agosto de 2007, cuando el periodismo digital todavía estaba dando sus primeros pasos y las redes sociales recién comenzaban a cambiar para siempre la manera de informarse y comunicarse. Diecinueve años después, aquel proyecto que nació como un medio digital innovador se convirtió en una plataforma periodística de alcance nacional, con presencia en Mendoza y Buenos Aires y una comunidad de lectores y oyentes cada vez más amplia.

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Cuatro años después de aquel comienzo, en 2011, llegó MDZ Radio, que sumó una nueva voz al proyecto y amplió las formas de contar la actualidad. Desde entonces, radio y diario fueron creciendo en paralelo, atravesando transformaciones tecnológicas, cambios en los hábitos de consumo y una verdadera revolución en la manera de producir y distribuir contenidos. Hoy, la radio también es streaming, redes, video y conversación permanente con una audiencia que dejó hace tiempo de ser simplemente espectadora.
Redacción, buena energía y pausa de fiesta
Pero por un rato, en la redacción, todo eso quedó en segundo plano. Periodistas, productores, técnicos, administrativos y trabajadores de las distintas áreas de ambos medios dejaron las pantallas, los teléfonos y las agendas de lado para compartir un break diferente. Hubo brindis, charlas, risas y, sobre todo, ese ingrediente que ninguna tecnología puede reemplazar: el encuentro cara a cara entre compañeros que comparten muchas horas de trabajo, corridas, coberturas, discusiones y muchos buenos momentos.
La mesa tuvo protagonistas indiscutidas: unas deliciosas picadas que ayudaron a transformar la pausa laboral en una verdadera celebración. Entre bocados y copas, aparecieron las anécdotas, los recuerdos y esa camaradería que se construye con los años y que, en una redacción, suele tener un sabor particular: el de quienes saben que detrás de cada noticia publicada hay un enorme equipo trabajando contrarreloj para que todo suceda.
Y, como corresponde en cualquier cumpleaños que se precie de tal, llegó el momento más esperado: las tortas. Hubo dos, una de vainilla y otra de chocolate, preparadas especialmente por la pastelería Virgen del Valle. Las velitas se encendieron, todos se acercaron y llegó el clásico momento de pedir deseos antes de soplar. Esta vez fueron deseos colectivos: más historias, más lectores, más oyentes, nuevos desafíos y, por supuesto, muchos años más de periodismo.
Porque si algo quedó claro en esta celebración es que detrás de MDZ no hay solamente una página web, una radio, computadoras, cámaras, micrófonos o herramientas de inteligencia artificial. Hay personas. Un equipo enorme que, como señala MDZ en su balance por los 19 años, incluye periodistas, técnicos, administrativos, especialistas en redes, comerciales, directivos y profesionales vinculados a los recursos humanos, a la ingeniería y a las nuevas tecnologías. Todos forman parte de una misma historia y de un desafío que sigue vigente: hacer periodismo con rigor, ética, pluralidad y creatividad en un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa.
Diecinueve años de MDZ Online y quince de MDZ Radio bien merecían una pausa. Porque entre tanta noticia, tanta urgencia y tanto futuro por construir, también es importante detenerse un momento, mirar alrededor, brindar por lo recorrido y disfrutar de algo tan sencillo —y tan valioso— como compartir una picada, soplar unas velitas y celebrar juntos.

























