Los mendocinos hablaron: cuánto están dispuestos a gastar en un abrigo este invierno
Entre percheros y bolsillos flacos, salimos a las calles de la ciudad para saber cuánto pagarían los mendocinos por un abrigo en plena crisis textil.
Mientras el invierno asoma, se enciende la pregunta sobre cuánto cuesta comprar un buen abrigo. MDZ salió a las calles del centro de la ciudad para conocer qué dicen los mendocinos. El consumo de indumentaria para combatir el frío ya no es una elección estética para muchos, sino un cálculo matemático de supervivencia en un contexto donde el poder adquisitivo se ha visto notablemente erosionado y la industria nacional textil experimenta fuertes desafíos económicos.
La realidad en la calle es dispar, pero con un denominador común: la cautela. Al consultar a diez transeúntes, las respuestas oscilaron entre el escepticismo y la búsqueda de calidad a largo plazo. Por ejemplo, un joven sentado en Plaza Chile fue tajante al afirmar que por un abrigo "no más de 50.000 pesos, porque no lo vale", mencionando que cree en la economía circular. En la otra vereda, una chica en la parada del colectivo se mostró más flexible, asegurando que a partir de 200.000 pesos si es de buena calidad.
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Una industria textil que opera a media máquina
Esta retracción en las compras que manifiestan los mendocinos tiene un correlato dramático en las fábricas. Según los últimos datos de la Fundación Pro Tejer, la producción textil en Argentina sufrió un desplome del 29,4% interanual en el primer bimestre de 2026. La postal es desoladora: siete de cada diez máquinas están apagadas. Con una capacidad instalada que apenas roza el 31,8%, el sector atraviesa niveles de inactividad que no se veían desde los meses más duros de la pandemia, reflejando una crisis económica que golpea tanto al que produce como al que consume.
Mirá el video de lo que dicen 10 mendocinos en la calle:
Estrategias de supervivencia: moda circular y reciclaje
Ante la imposibilidad de acceder a productos de primera marca, la economía circular ha dejado de ser una tendencia "eco-friendly" para convertirse en una necesidad. Una mujer saliendo de un almacén admitió que hoy su presupuesto llega a los 100.000 pesos solo por una cuestión de bolsillo, sentenciando: "creo que todos estamos reciclando ropa o estamos en el tema de las ferias circulares, porque no se puede comprar abrigo en este momento". Esta tendencia de la moda circular se percibe incluso en quienes prefieren lo nuevo pero resignan calidad, como el caso de un señor en la puerta de una ART, quien prioriza cuidar lo que ya tiene porque y no gastar mucho en ropa, pero si tuviera que comprar no desembolsaría más de 70.000 pesos.
El impacto de las importaciones y el desempleo
El esquema económico actual, marcado por la apertura comercial, ha facilitado el ingreso de prendas terminadas, pero a un costo social elevado. Mientras que en el primer trimestre de 2026 las importaciones del sector sumaron 421 millones de dólares, la industria nacional perdió más de 21.000 puestos de trabajo formales. Otro de los entrevistados, resume el sentimiento de muchos: "prefiero comprar algo más o menos abrigado, bueno, y que me dure".
Pese a que la inflación general sigue su curso, los precios de la ropa se mantienen por debajo del promedio (13,4% interanual frente al 32,6% general). Esto no es una buena noticia para el sector, sino un síntoma de "liquidación por desesperación": algunas empresas venden por debajo del costo para obtener liquidez. Para los mendocinos, el panorama es claro. Ya sea optando por "camperas más livianitas" de 30.000 pesos o cuidando "como oro la ropa que está", el invierno en Mendoza se transita con el abrigo puesto, pero con el monedero bien cerrado.