Los impactantes looks de BTS en su comeback show: todos los detalles de "Lyrical Armor"
El regreso de BTS trajo consigo una de las propuestas de vestuario más conceptuales bajo el nombre de "Lyrical Armor", creada por el diseñador Jay Songzio.
Conocé todos los detalles detrás de los looks de BTS en su comeback.
El reloj marcó las 8 de la mañana del 21 de marzo en Argentina y en la plaza Gwanghwamun de Seúl, el corazón simbólico de la tradición coreana, la espera se terminó: los siete miembros de BTS volvieron a pisar juntos un escenario luego de su pausa debido al servicio militar obligatorio, con una transmisión en vivo por Netflix que hizo que el mundo entero contuviera el aliento.
RM, Jin, Suga, j-hope, Jimin, V y Jung Kook hicieron su tan ansiado regreso con "Arirang", el álbum que en apenas un día vendió 3.98 millones de copias, y dieron el puntapié inicial a una gira mundial que entre abril de 2026 y marzo de 2027 los llevará por Asia, América del Sur, Europa y Estados Unidos, con dos conciertos imperdibles en Argentina el 23 y 24 de octubre.
La transmisión, titulada “BTS: el comeback en vivo | Arirang”, si bien tuvo el objetivo de presentar por primera vez las canciones de su nuevo álbum, también contó con hits como "Butter", "Dynamite" y "MIC Drop", en una mezcla entre lo nuevo y lo inmortal que funcionó como un espejo de lo que el grupo representa: una máquina imparable que nunca dejó de ser un puente entre la Corea más tradicional y un fenómeno global.
Más allá de la música, lo que también generó un gran impacto fue el vestuario, porque para este concierto multitudinario los siete miembros lucieron diseños personalizados del coreano Jay Songzio, cuyo sello homónimo creó una colección exclusiva titulada "Lyrical Armor" (Armadura Lírica) que los convertía, en palabras de su propio creador, en una suerte de guerreros modernos que portaban una historia milenaria en sus hombros.
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La elección de una marca coreana para semejante ocasión fue una declaración tan poderosa como la decisión de tocar en la Plaza Gwanghwamun o de titular su nuevo trabajo con “Arirang”, en referencia a la canción folclórica de 130 años de antigüedad que los coreanos consideran un himno no escrito de su identidad, porque lo que Hybe, la compañía detrás del grupo, buscaba era justamente eso: una marca que no solo fuera coreana por nacionalidad sino que tuviera una estética profundamente arraigada en esa identidad.
Songzio fue fundada en 1993 por Zio Song y cuenta con sede actual en Seúl y París, además de venderse en unas 120 tiendas alrededor del mundo. La marca representa esa síntesis perfecta entre la tradición y la vanguardia que BTS quería proyectar. Fue así que, tal como reveló Jay Songzio en una entrevista con Women’s Wear Daily, la compañía Hybe se acercó a él hace apenas dos meses, cuando anunciaron el regreso por primera vez, con una solicitud que a simple vista parecía una locura: no les dieron referencias específicas, solo les pidieron una temática, una historia que girara en torno a cada miembro, y a partir de ahí comenzó un ida y vuelta de bocetos y conceptos que terminó abarcando no solo a los siete artistas sino también a las ochenta personas que los acompañaron en escena, en un diseño conceptual integral que funcionó como una pequeña puesta en escena dentro de la puesta en escena mayor.
Según le explicó el diseñador al mismo medio, la razón por la que la tituló “Lyrical Armor” fue porque intentó que la colección fuera una traducción de una sanación emocional, y para eso se apoyó en un concepto coreano muy específico llamado “han”, que se traduce de muchas maneras pero que esencialmente habla de una pena y un anhelo profundo que el pueblo coreano ha arrastrado a lo largo de su historia turbulenta. Partiendo de eso, imaginó entonces a los miembros como héroes, como guerreros que luchan en esos tiempos difíciles para guiar hacia un futuro más brillante, en una metáfora que no podía ser más acertada para un grupo que también tuvo que detenerse y que ahora regresa con la fuerza de quien ha transitado su propio “han”.
La primera idea constó en crear ropa con apariencia de armadura inspirada en la era Joseon temprana, pero a medida que avanzaron las conversaciones con los miembros, el aspecto performativo empezó a exigir algo más fluido, y ahí apareció la decisión de mezclar las placas rígidas con el hanbok, vestimenta tradicional coreana que se caracteriza por su drapeado natural y su ligereza, logrando así una colección que no sacrificaba ni el simbolismo ni la funcionalidad sobre el escenario.
Quizás lo más fascinante del proceso, y que Jay Songzio detalló en otra entrevista con The New York Times, fue la manera en que cada miembro no solo aceptó pasivamente el diseño sino que se involucró en los detalles más pequeños, desde los colores hasta los accesorios, en una colaboración que según el diseñador superó ampliamente sus expectativas iniciales porque pensó que después de los primeros bocetos los artistas no dedicarían demasiado tiempo a la ropa, y sin embargo pasaron largas horas juntos ajustando cada elemento hasta que cada uno encontró el arquetipo que mejor representaba su personalidad dentro de esa narrativa heroica.
Así fue como RM, con su presencia carismática de líder, se convirtió en el héroe; Jin, con su elegancia innata, fue nombrado el artista; Suga, el productor principal del grupo, asumió el rol del arquitecto; J-Hope, por su enfoque rápido y su energía performática, fue llamado “sorigun”, que en coreano significa “hombre del sonido”, evocando a los intérpretes de música folclórica; Jimin, con su presencia más suave y poderosa en el escenario, fue bautizado como el poeta; V, por su porte apuesto y señorial, encarnó al “seonbi”, esa figura del noble o caballero coreano; y finalmente Jungkook, con su imagen dinámica y de energía desbordante, fue designado como la vanguardia, cerrando así un arco de siete personalidades.
Lo que Jay Songzio logró con esta colección, en definitiva, fue articular visualmente lo que BTS ya venía haciendo con su música desde hacía años, de posicionar la cultura coreana como un lenguaje universal que puede ir de la mano con el pop global sin perder su esencia, y el hecho de que el diseñador haya pasado tanto tiempo con cada miembro ajustando colores, texturas y siluetas habla también de un respeto mutuo donde el artista y el creador trabajan a la par para construir una imagen que es, además, profundamente narrativa.
BTS presentó su nueva canción "SWIM" en vivo:
De esa manera, BTS regresó con una madurez que se leyó desde el lugar elegido, el nombre del disco, y hasta el último bordado de un diseñador coreano que entendió que vestir a estos siete hombres era, en el fondo, vestir a una nación entera para su presentación ante el mundo.







